El estudiante del siglo XXI

Nuevos maestrosEstudiar más horas no se traduce en mejores calificaciones para el promedio de los jóvenes de la OCDE, según PISA; excepto para los asiáticos, latinoamericanos y estadounidenses. Los asiáticos entre más estudian más aprenden; los latinoamericanos, entre más estudian aprenden lo mismo, al igual que los estadounidenses, pero los canadienses y los europeos entre más estudian menos aprenden. Tres patrones diferentes. Lo anterior parece indicar que no existe tal cosa como escuela de clase mundial, si lo que entendemos como eso son altos resultados.

Además, los estudiantes de los países miembros de la OCDE, que tienen los peores resultados en PISA son quienes están más satisfechos con su vida, tal es el caso de los mexicanos. Corea del Sur, que es el país cuyos estudiantes muestran el nivel más bajo de “satisfacción con la vida”, tiene uno de los niveles más altos de desempeño en los resultados de PISA desde el año 2000.

Los estudiantes israelitas, que son los que dicen tener mayor motivación de logro (alcanzar una meta), están muy abajo, en los resultados de sus compañeros de otros 34 países de la OCDE. Los finlandeses que tienen el menor nivel de motivación de logro, se han ubicado por 15 años consecutivos, en los mejores niveles de desempeño. Los mexicanos tienen, en relación con el promedio de la OCDE, un nivel alto de motivación de logro, sin embargo, consistentemente, se ubican en el último lugar de PISA entre los países miembros de la OCDE. Una posible interpretación es que “la meta” (“obtener el más alto resultado”, o “ser el mejor estudiante”) responda más a un estímulo externo que a una razón interna de crecimiento. La meta se convierte en una obsesión; y el proceso para lograrla, un sufrimiento. Mucha motivación de logro puede provocar ansiedad excesiva.

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¿Es buena o mala la expectativa de una carrera universitaria para los jóvenes entre 15 y 16 años de edad? Bueno, la respuesta depende de su nacionalidad. No parece ser para neerlandeses, finlandeses, rusos, alemanes, austríacos, franceses, noruegos o suizos que menos del 30% espera terminar un grado universitario. Pero sí parece ser para los coreanos, chipriotas, canadienses, chilenos, griegos, israelitas, japoneses, checos, mexicanos, estadounidenses, colombianos, peruanos y singapurenses donde más del 55% espera completar un grado universitario. ¿Qué sucede? Más desarrollo parece estar negativamente relacionado con expectativa de formación universitaria. ¿Por qué? Por la percepción de movilidad social. Entre más se perciba al grado universitario como palanca de mayor ingreso esperado, mayor expectativa de lograrlo. La gran mayoría de estudiantes que no espera obtener un grado universitario, podría pensar que una formación práctica les otorgará un nivel de bienestar similar o superior al recibido por un título universitario.

¿Qué hacen los estudiantes fuera de la escuela? Una parte importante del día, navegar en internet. Los chilenos, entre 15 y 16 años de edad, son los estudiantes que más tiempo le dedican a la semana y durante el fin de semana a realizar actividades en internet: 195 minutos al día entre semana y 230 minutos al día en el fin de semana. Quienes menos tiempo están en internet, entre los países de la OCDE, son los coreanos: 55 y 107 minutos respectivamente. Los mexicanos le dedican 121 minutos o 136 minutos. El promedio de la OCDE se ubica en 146 y 184 minutos.

¿Es bueno o malo que los niños y jóvenes le dediquen tanto tiempo a internet o a los artilugios digitales? La respuesta no es universal. Depende, primero, de qué tanto tiempo el estar en internet les precluye de otras actividades como jugar, leer, tocar un instrumento, hacer ejercicio o deporte. La evidencia no es contundente y necesitamos más tiempo y estudios longitudinales, pero yo normalmente me alío con los psicólogos del desarrollo infantil que sugieren que el aprendizaje virtual no debe sustituir al aprendizaje obtenido a través de los sentidos. No se puede oler, tocar o palpar  por internet. Uno no puede andar en bicicleta, correr, oler, saltar, nadar por internet. Dicho eso, la revolución digital ayuda, junto con otros fenómenos de la era moderna, a la creación de un nuevo tipo de sociedad que se le ha denominado la sociedad o la economía de la creatividad.

¿Qué deben hacer los padres de familia y los maestros? Tratar al máximo las experiencias reales, la exploración, el contacto humano; limitar y orientar, no prohibir, el uso de los artilugios digitales; convivir con los hijos y estudiantes y acompañarlos en lo importante y en lo trivial, y procurar ambientes adecuados, poderosos y creativos de aprendizaje. DSCN1176¿Cómo? Cordialidad, interacción positiva, lectura, música, deporte, arte, alimentación sana, cooperación y, sobre todo, interés genuino por los intereses y gustos de los niños.

El Poder de PISA

El próximo martes 6 de diciembre se darán a conocer los resultados de PISA 2015 a las 11 de la mañana hora de Paris. Seguramente los resultados para México no serán alentadores pero espero equivocarme.

En esta ocasión se publicarán datos de 72 países o economías y el área de concentración es Ciencias. PISA ha sido una prueba popular entre los ministros de educación del mundo, pero cada día es menos atractiva para la academia. Es así no tanto por la prueba per se, sino por las interpretaciones que la OCDE hace de la misma, sobre todo cuando trata de decirle a los maestros y a las autoridades lo que si funciona y no funciona. Cada día es mayor el número de académicos que sostiene la importancia de controlar el poder de PISA.

PISA es un buen medidor pero un mal pedagogo. Ojalá que los gobiernos escuchen más a los maestros y menos a PISA.

Subjects do not disappear in the new Finnish comprehensive school curriculum

education-univ-jyvaskyla-nov-2016Jyväskylä, Finland. Instruction subjects do NOT disappear in the new FINNISH peruskoulu curriculum. What happens is that the new curriculum for compulsory school education (effective as of 2016 for grades 1 to 6, and as of 2017 for grades 7 to 9) reinforces “multidisciplinary learning modules” where “integrative instruction” is promoted during all school years. Good to excellent teachers have known for a long time that multidisciplinary teaching and learning helps to connect subjects to real life experiences, “phenomena” or “themes” as the Finnish curriculum calls them.

Teachers then use projects based on themes or class teaching plans that promote not only the knowledge of curriculum subjects but also transversal competences, i.e., those abilities that students need to develop in order to solve new problems and propose innovative solutions. Cross-fertilization from different subjects can help indeed. But teachers need to know their subjects in depth, and nobody is proposing their elimination (for the list of subjects in the new Finnish curriculum please look HERE). It is more about pedagogy than getting rid of subjects.

In my opinion the new curriculum stresses three basic ideas: 1) invite teachers to combine subjects simultaneously or sequentially with the help of themes or phenomena; 2) cooperation, communication and coordination among teachers; 3) connection between theory, teaching and learning and real life examples meaningful to students’ own reality and context. For example, a theme for a class or school year or school project may be “water” or “pollution.” Both themes include aspects studied by different subjects: chemistry, biology, natural resources, physics, mathematics, law, social sciences, etc. Another theme may be “Art in the twentieth century”, and the subjects could be: art, history, social sciences, humanities, civilization. Another one, with a lot of meaning in Suomi is “Finland 100” as the Finnish will celebrate 100 years of independence in 2017.

Still, an integrative different project for a student or school, could be the production of a video, short film or feature film. In both cases, many subjects could be involved with teachers as guiding mentoring or active engagement. An example close to full integrative teaching is what happens in multigrade instruction. At the extreme we might think of multigrade and multi-subject instruction, almost impossible to implement specially in secondary schools.

Schools in Finland are real jewels, and yet teachers are still finding the way to understand the day-to-day strategies to implement, of even more, to integrative teaching and learning, and to understand the new policies for the evaluation and assessment of students. Finns are getting more into formative assessment than before and want teachers to get away from summative or grade assessments at least for grades 1 to 7. In grades 8 to 9 teachers will have to use grade but also formative and self-assessment evaluations. Finns are getting more Finnish than before.

Portada SPRINGER 2014

Therefore, subjects will not disappear; university programs and the deep knowledge required by degree specializations would have to disappear first. What will change is the pedagogy (integrative instruction plus seven transversal competences, plus more formative assessment) not the content or depth of knowledge.

 

 

By the way, if you want to know about teachers in Finland and how they impact student achievement, you may want to read THIS PAPER

Las materias NO desaparecen del currículo FINLANDÉS

 

Las materias NO desaparecen del nuevo currículo FINLANDÉS; lo que sucede es que se refuerza la vieja idea de promover entre los maestros lo que los finlandeses llaman “enseñanza o instrucción integrativa” que no es otra cosa que el desarrollo de proyectos en los que se utilizan y aplican varias materias ya sea de manera simultánea o secuencial. Por ejemplo, un tema para un proyecto de clase o de año escolar o de escuela puede ser el “Agua” o “la contaminación”. Ambos temas incluyen aspectos cubiertos por varias materias: química, biología, recursos naturales, física, matemáticas, derecho, ciencias sociales, etc. Otro tema puede ser el Arte en el siglo XX en México, y las materias podrían ser: arte, historia, ciencias sociales, humanidades. Un proyecto integrativo para un alumno o una escuela, podría ser la producción de un video, cortometraje o largometraje. En ambos casos, muchas materias podrían involucrarse. La instrucción integrativa tiene el objetivo también de promover la comunicación y cooperación entre los maestros, y el acercamiento de la escuela a la vida real de los estudiantes. Un ejemplo cercano a una enseñanza integrativa completa es lo que sucede en la instrucción multigrado; en el extremo pensemos en multigrado y multimaterias, prácticamente imposible de implementar sobre todo en educación secundaria y media superior. No es posible que desaparezcan las materias: tendrían que desaparecer las carreras universitarias y el conocimiento profundo que requieren las especializaciones. Lo que sí es cierto es que se fomenta mucho más el aprendizaje cruzado, integrativo, simultáneo y secuencial, así como la cooperación entre los maestros y la relación de la enseñanza con la vida real de los estudiantes.

Mis lectores de mi primer libro sobre la educación mundial “¿Cómo es la mejor educación en el mundo?” recordarán la sección sobre “La enseñanza y el aprendizaje Espiral” relatado en el capítulo de Suecia. Bueno, es algo similar a la idea de la instrucción integrativa en Finlandia.

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¿Cuál es la mejor escuela para mis hijos?

“La fuerza de la pedagogía en la escuela es inferior a la fuerza de la cultura en el hogar” (EAM).

Por Eduardo Andere M.

Sur de Finlandia Nov 13

La ciencia del aprendizaje ha avanzado mucho en las últimas décadas. Los instintos genéticos nos dan a los padres de familia elementos para lidiar naturalmente con funciones automáticas, pero los instintos no nos hacen, necesariamente, buenos padres de familia. No es suficiente ser papá y mamá, ser padre de familia en el siglo XXI es una “profesión”.

Arropado por hallazgos de investigación, ¿qué cosas deben saber mamá y papá antes de llevar a sus hijos a la escuela?

  • Es mucho más importante lo que pasa en casa que lo que pasa en la escuela para el éxito académico y la felicidad de los hijos. Los hogares deben ser el primero y más importante ambiente de aprendizaje de los niños.
  • Los niños no deben ser “un proyecto” de los papás como bien lo dice Peter Grey. Los niños son seres humanos maravillosos que aprenden más por la cercanía y buena relación, cordial, amorosa, paciente y cuidadosa con mamá y papá, que por la cantidad de proyectos a los que son sometidos, la cantidad de juguetes a los que tienen acceso, o por la fama del preescolar, primaria o secundaria de elección. IMG_4018
  • No hay tal cosa como un niño digital; lo digital se aprende culturalmente no por herencia genética. Nunca los artilugios digitales deben compensar o suplantar a las relaciones personales con papá y mamá.
  • Entre más regalos les des a tus niños más te pedirán mejores y más sofisticados regalos en el futuro. Revisa si el regalo no es más bien una forma de esconder la culpa por falta de atención. El mejor regalo que le puedes entregar a tus hijos es el tiempo de calidad que estás con ellos.
  • Las escuelas no son bancos: “entrego a mis hijos a principio del ciclo escolar y los recibo al final con intereses”. El mejor pegamento del conocimiento son las emociones. La esencia de las emociones está en la crianza del hogar y no en la instrucción de la escuela. IMG_7621
  • Tanto mal le hacen a un niño padres negligentes como padres helicópteros. Padres que no saben dónde andan, hacen o viven sus hijos ocasionan tanto daño a sus hijos como padres que andan todo el tiempo encima de ellos. Los primeros crían niños temerarios, autodestructivos o deprimidos; los segundos, que metafóricamente les extraen el lóbulo frontal, crían niños inútiles.
  • Los niños aprenden jugando y explorando mucho más de lo que los adultos creemos. Esquemas estructurados de aprendizaje en los primeros años de vida de los pequeños fomentan la memoria pero inhiben la creatividad, el interés, la indagación, la curiosidad, la ilusión, el riesgo y la innovación. Tú decide.IMG_8281.JPG
  • Las instalaciones de la escuela es uno de los factores que menos impacta en el aprendizaje de tus hijos adquirido a través de la escuela. Lo que más impacta, según las investigaciones sobre los factores de la escuela asociados al aprendizaje son: la calidad de los maestros, el liderazgo del director y la calidad de las relaciones humanas en la escuela.
  • Hallazgos modernos tanto de la OCDE como de investigadores auspiciados o publicados por el MIT han detectado que no existe una relación directa entre uso de computadoras o artilugios y desempeño escolar; en algunos casos, parece que la relación es perversa, entre más es la inversión en computadoras y artilugios menor es el aprendizaje. No se trata de decir no a la tecnología, sino más bien, de saber usarla bien.
  • Papá y mamá, deben saber que no es tan importante estar todo el día en la escuela ni participar en consejos escolares como condición necesaria para el aprendizaje de sus niños. Si quieren hacerlo, enhorabuena. Lo realmente importante es que papá y mamá estén interesados en la educación escolar de sus hijos; que coincidan con la cultura de la escuela y la apoyen en el hogar, y que si tienen alguna bronca con la escuela, algún maestro o director, no vociferen en contra de la escuela delante de sus hijos; eso hará a sus hijos prepotentes, arrogantes y enemigos de sus maestros y su escuela. Si tienen alguna queja traten el problema, como adultos, directamente con los maestros  y directivos sin utilizar a los hijos como intermediarios activos o pasivos.
  • Mucho más importante que la reforma educativa en el país es la reforma educativa en el hogar. La mala noticia es que crear un ambiente de aprendizaje cordial, ameno, seguro y autorregulado en casa, cuesta mucho trabajo, esfuerzo, motivación y dedicación; la buena noticia es no cuesta dinero.

Debemos entre todos diluir las fronteras entre la escuela, el hogar y la oficina o lugar de trabajo. El aprendizaje en la vida es un continuo y los adultos debemos suavizar las transiciones para los niños. La escuela no es una institución donde se encierra a los niños varias horas del día cinco días a la semana. La escuela es un lugar más de la vida, donde ocurren cosas fabulosas, maravillosas, nuevas e innovadoras, que nos ayudan a crecer y a estimular nuestros cerebros. Pero la escuela empieza en el hogar.

How do we inspire the best and the brightest (BB) to become educators?

By Eduardo Andere M. PhD.

“The Package”

Nuevos maestrosTeachers from around the world, including those from the US, in public or private schools, think that the advantages of being a teacher clearly outweigh the disadvantages, that if they could decide again they would still choose to work as teachers, that they wouldn’t like to change to another school if that were possible, that they don’t regret that they decided to become teachers, that they enjoy working in the school they are currently working, that they don’t think they would have been better had they decided to choose another profession, that they would recommend their current school as a good place to work, that they are satisfied with the performance in their schools, and that all in all they are satisfied with their job. The only negative thing they agree with is that the teaching profession is not valued in their society[1].

As difficult as it is to measure this latter “cultural” variable, it is extremely important to the core of the question: How to inspire the BB to become educators? If society in general does not value the teaching profession, then the teaching profession will always be a second-class profession, after lawyers, medical doctors, economists, scientists, MBAs, computer engineers, etc. Few teachers from around the world think that their profession is valued by society. The average for the OECD’s study is 30.9 percent, the U.S. average is 33.7 percent and the Finnish average is 58.6 percent.

Finland is widely recognized as the world’s benchmark for pre-K to 12-education system. The teaching profession in Finland is highly popular and highly appreciated; teachers’ colleges in Finland attract the BB and teaching is never a second-class profession. Salaries in Finland are far from being the highest; teachers in Luxemburg, Korea, Germany, Canada, and the U.S. are the highest-paid in the world[2].

Professor Simola from the University of Helsinki has an interesting theory about how to measure society’s appreciation of any profession; is no by perceptions or salaries. Instead, according to Professor Hannu Simola, a profession is highly appreciated if the children of the social and education elites choose to become teachers. It took Finland around 100 years to get teachers as a group to a high social and cultural status.[3]

There is an alternative “theory” from a lower secondary teacher in Finland when he answered to my question “why did you become a teacher?” “It is the package”—he said. The package is: a good-enough salary, nice collegial and highly-educated climate in the school, enough time to spend with the family, nice team-work environment, nice fringe benefits like social security and access to cultural opportunities, time for leisure and cultural activities, and two and a half more reasons: June, July and half of August vacation.

 

For further reading about teachers in Finland and other countries see my paper and book:

Andere, E. (2015). Are teachers crucial for academic achievement? Finland educational success in a comparative perspective. Education Policy Analysis Archives, 23(39).

Teachers’ perspectives on Finnish school education: Creating learning environments. 2014. Springer: Bern, Switzerland.

 

[1] OECD (2014), TALIS 2013 Results: An International Perspective on Teaching and Learning, TALIS, OECD Publishing. http://dx.doi.org/10.1787/978964196261-en pp. 407 408

[2] OECD (2015), Education at a Glance 2015: OECD Indicators, OECD Publishing. http://dx.doi.org/101887/eag-2015-en. pp. 440-441.

[3] Simola, H. (2005). The Finnish miracle of PISA: historical and sociological remarks on teaching and teacher education. Comparative Education, 4 (41), 455-470. See also, Andere, E. (2014). Teachers’ perspectives on Finnish school education: Creating learning enviroments. Switzerland: Springer.

The 365 Commencement Ceremonies, Harvard University

By Eduardo Andere Ph.D.

Cambridge, Mass. May 26, 2016.

Harvard Yard dic 10 15

A sunny day, warm but not hot. Everything is green and red on the ground; green by the lawn red by the bricks. This is one of those days where tension and relaxation happen in tandem.

The day began at 6 A.M. to a frugal breakfast with the deans of some of the schools under the umbrella of the Graduate School of Arts and Sciences (GSAS). The breakfast took place behind the Science Center around Oxford Street, north of Harvard’s main campus, and two blocks away form the Sanders Theater. It is the 2016 Harvard University 365 Commencement Ceremonies.

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The organizing staff gathers together all the graduates-to-be, after breakfast, in an orderly fashion. They are grouped together by their own schools or faculties. And by the sound of drums and bagpipes and the signs of leading flags the ceremonial academic procession starts towards the Tercentenary Theater, the open yard that divides or unites the Widener Library with the Memorial Church. It will be a tumultuous but culturally interesting event. Above all, it will be an event full of formality and emotions.

The green of the lawns and the red of the bricks are joined by black and red colors of caps, tassels and gowns. Not all gowns are the same. The colors are reversed if the candidates are to become PhD. graduates. For candidates to become master graduates the gown is basically black with red accents. And, in the whole gowns change colors, ribbons and other insignia, according to grades, programs or granting colleges or universities of origin.

The academic procession lasts for about half an hour until the head of the procession reaches one of the gates of the University’s main campus.

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Different gates receive different groups. Police patrols and officers who kindly give way to the graduates-to-be guard the procession; no one complains. Families and friends walk along the candidates taking millions of photos and videos. It is in a way a trivial event, and yet extremely formal, emotional, and ritualistic. If the product is good, the package must be at least as good. It is a monumental party. And the formality of the past is contrasted with the informality of today; caps and gowns are worn upon sneakers and sandals. The contradiction is the point. There are thousands of students, smiling and proud; they are witnesses of their own testimonial.

The entrance to the Yard is controlled and access is allowed only to visitors with tickets or passes. People and passes are distributed by sections according to importance: there are those at the podium, the special guests, the 50 and 25 years old cohorts; the faculty members, and then, the graduates-to-be, all divided by schools or faculties. They enter through different gates and slowly but steadily walk to their seats, located among 34 thousand chairs, or so.

I happened to be located to section D2. I was able to mingle my way through a sea of people. I grabbed an empty and folded chair right next to one of the paths of the procession.

A few minutes later by the sounds of bands from the different Houses the place was full with people and music, the party had begun. Bagpipes and drums announced the second and last part of the academic procession. The climate was almost perfect, neither too hot nor too humid.

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I’m sitting here 30+ years later, but now as a parent. I’m closing a circle. I never thought 30 years ago that I would live this story a second time, now with far more emotion and depth.

Here they come, the economists, the political scientists, the physicians wearing stethoscopes around their necks, designers with Lego pieces attached to their caps and lawyers with a judge mallet. The academic procession is slow, relatives and friends wait patiently and with camera in hand in case we run with luck and our children pass nearby. The feeling of monotony grows because the wait is long before something new occurs. The brain likes variety.

I am next to one of the corridors; 40 chairs away to my left hand, there is the central pathway that unites between the Widener and the Church. That is the path walked by the young Harvard College students; they walk with their teachers and deans, clustered and protected by their own Houses as Quincy, Dudley, Cabot, Winthrop, Adams.

Meanwhile, I see right next to my right hand the procession from the GSAS (Graduate School of Arts and Sciences)-AMSM (Masters in arts and sciences) and further back the GSAS – SEAS (School of Engineering and Applied Sciences) graduates-to-be. On a personal note, I was surprised, totally unexpected, next to me there was my son passing by, with his classmates, all of them smiling, enjoying the party regardless of the weather, waiting, as wanting to stop time. And then, a huge and long hug, uniting 30 years of history between father and son.

The academic procession ends.image

Drums and trumpets announce the official start of the 2016 Commencement ceremony of the University. The Marshal addresses the Sheriff of Middlesex County to “give us order.” Then “The sheriff, resplendent in silk top hat, rises, moves solemnly to the front of the platform and, striking in three times with his silver-tipped staff, proclaims in a resonant voice, `The meeting will be in order.”

First comes the national anthem, then a prayer, then another anthem, after that a salutation in Latin by a female student talking about the “Thesaurus Linguae Harvardianae”, then two more speeches, another anthem, and the announcement by the Provost of the University of the Introduction of Conferring of Degrees, to be granted by the President of the University, historian Drew Gilpin Faust, school by school. More anthems. Then, the honorary degrees, including the one granted to the former president of Brazil, and author of the theory of the dependencia (famous in the seventies), Dr. Fernando Henrique Cardoso.

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At the end the Harvard Hymn is song by the Assembly followed by the benediction and the closing statement of the ceremony. The ceremony is sealed with a march performed by the Band of the University.

It’s about noon and other ceremonies follow. Now, some schools including those belonging to the GSAS move to the famous Sanders Theatre, with a seating capacity for about 800 people. Here we go. The other faculties move to their respective grounds, i.e., law, business, Kennedy school of government, etc. In each school and at the Sanders Theatre, the Diploma granting ceremony takes place. This is a much-awaited event; candidates, families and friends enter the Theater with high expectations to be realized in a flash of formality. Families look for the best spots to take photos and videos. There are so many candidates and family members that as soon as one candidate gets his/her diploma he or she with family and friends leave the auditorium to give way to new candidates and families to enter from the opposite side.

With the Diploma in hand we all go back to the lawns of a graduate school where lunch, water and lemonades are waiting together with a glass (plastic) of champagne for a toast. Each proud family seats around the proud graduate. Laughs, comments, jokes, and the whole event is discussed. And everything is joy. But this tertulia doesn’t last long. At 2 P.M. we head back to the main campus, the Tercentenary Theatre. This time under the auspices of the Alumni association for the Alumni Exercises scheduled for 2.30 P.M. There are three main interventions, first, by the outgoing President of the Alumni Association; then by the President of the University and, finally, the awaited intervention by Steven Spielberg. The first one very long, the second, formal, serious, deep, typical of a University President, and the third, Spielberg, sensational.

Spielberg began his speech by stating clear and loud that he was a college dropout to follow his dream in cinema. But, under what moral authority he could ask his seven children to go to college if he himself was a dropout? So, well into his fifties he returned to college to complete his college education. With this revelation, Spielberg ignited one sonorous and hurrah applause! At another climax, with laughter and applause, with the help of an irony, and without mentioning names, but with clear reference to Trump, he referred to the American nation, as a nation of immigrants, well, at least until now. Finally, nobody could have done it better; Spielberg did a wonderful gala that connected the world of graduates with metaphors of his many films; from the Schindler’s List, to the E.T. and many in between. His speech was full of humanity raising the importance of family and human relationships. He ended his message like the E.T. at the end of the movie: “Go home!”

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Spielberg, dressed up with suit and tie, wore blue and white sneakers. He received a thunderous, sincere and enthusiastic standing applause. A moment to remember!

It was already four o’clock, and the heat out of the shadows of the trees was beginning to be uncomfortable. But then, at precisely this time, the Alumni Exercises were adjourned, but the ceremonies continued. We now moved to a more humble and yet, very emotional ceremony. It was the final toast at the Faculty of Statistics in the Science building; more photos, endless smiles and final hugs between students, and between students and teachers. For many of the students it was the last embrace and the beginning of a new life.

At about 6 P.M., there were only reminiscences of the passage of thousands of people, empty chairs, groups of bystanders, graduates with togas half the way off, caps on hands, slowly returning to everyday life. This is the way it happened thirty years ago, it is the way it happens today. And it will happen forever!

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Further along there is the famous Harvard Bridge seating over the Charles River, at the end of the day, after the end of the 365 Commencement Ceremonies, this 26th of May, 2016; serene, cheerful, resting and waiting for the 366 Commencement, on the 25th of May 2017. Congratulations!

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365 Ceremonia de Graduación de la Universidad de Harvard

Universidad de Harvard, Cambridge, Mass. Mayo 26, 2016.

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Memorial Church, Harvard.

Por Eduardo Andere M.

Un día soleado, de templado a caliente; pintado por los colores verdes de los árboles y pastos y rojos de los ladrillos de edificios centenarios. Un día de esos que a la vez que tensan, relajan. Al fondo, el famoso Teatro Sanders de la Universidad de Harvard, donde Carlos Fuentes dictaba sus sesiones hace algunos quinquenios o décadas.

El día empezó a las 6 am, para llegar al frugal desayuno con los deans (decanos) de las diversas facultades de graduados de la Facultad de Artes y Ciencias de la Universidad de Harvard. Un desayuno entre jardines y edificios, detrás del no tan moderno Centro de Ciencias de la Universidad, por las calles de Oxford, al norte del Campus principal o del Harvard yard, como se le conoce por aquí. Es la fiesta de graduación de toda la Universidad. El día comienza con diversas reuniones en las diferentes facultades, desde donde parten, en procesión tradicional, hacia el campus central, el corazón de la Universidad de Harvard. Será tumultuoso, pero culturalmente interesante.

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Después del desayuno, con gaitas, tambores y estandartes inicia la famosa procesión. El rito impone, y todos, o casi todos los estudiantes de la facultad de estudios liberales, se ordenan como niños de primaria siguiendo las instrucciones de sus guías.

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Los colores de los alrededores ahora están salpicados por togas en negro y rojo, y por birretes y sus borlas negros. No todas las togas son iguales. Los colores se invierten si los estudiantes son de doctorado. Para los candidatos a maestría, la toga es básicamente negra con toques rojos; para los de doctorado es al revés. Y en el conjunto varían los colores de togas, listones y otras insignias, según los grados, facultades y universidades de origen, sobre todo entre profesores y autoridades.

La procesión dura una media hora hasta llegar a distintos portones del campus principal. En el trayecto las calles son resguardadas por agentes de policía, patrullas y oficiales, dando paso a los graduados. Y, por supuesto, a los miles de familiares y amigos que acompañan a sus hijos, consortes y agregados en un día a la vez tan trivial como importante; tan ceremonioso como nostálgico. Las calles aledañas a Harvard Square se pintan por ríos de negro y rojo. Es una fiesta monumental. La formalidad de antaño es contrapuesta con la informalidad de hoy; togas y birretes con tenis y sandalias. Lo chusco es el punto. Ahi van los miles de graduados, sonrientes, orgullosos, y testigos de su propio testimonio.

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La entrada al Harvard Yard es controlada y el acceso solo se permite con boleto; por secciones según la importancia: están los del podium, los invitados especiales, las generaciones de hace 50 y 25 años; los miembros de las facultades, y luego los graduados, todos divididos por escuelas o facultades, entran por diferentes portones de la universidad y se dirigen hacia sus asientos, ubicados entre más o menos 34 mil sillas. A mi me tocó la sección D. Pude, entre un mar de gente, escabullirme hacia una de las orillas. Encontré una silla vacía y plegada, ahi me senté. Unos minutos después, comenzaron las bandas de las diferentes Casas a llenar el espacio con música. Las gaitas no paraban, el calor empezaba a sentirse más fuerte, y todo anunciaba la entrada al Campus de los miles de candidatos a grado, en una segunda procesión; los campos verdes, árboles de antaño y los típicos edificios harvardianos de ladrillo rojo y a dos aguas, se pintaban del negro y rojo de las togas y birretes.

Aquí estoy sentado 30+ años después, pero ahora como padre. Estoy cerrando un círculo. Nunca pensé hace 30 años que viviría esta historia por segunda vez, ahora con mayor emoción y profundidad.

Ya sentados los invitados, inicia la segunda procesión. Y desfilan por facultades, en pares, ordenados por pasillos de asfalto que cortan los jardines. Ahi vienen los economistas, politólogos, los médicos con todo y estetoscopio colgado al cuello, los diseñadores con piezas de lego adheridas a los birretes, los abogados con mazo de juez. La procesión académica es lenta, familiares y amigos esperamos con paciencia y con cámara en mano por si acaso corremos con suerte y nuestros graduantes pasan cerca, quizá en el pasillo adyacente. La sensación de monotonía crece porque el asunto es largo antes de que algo nuevo ocurra. Al cerebro le gusta la variedad.

A mi derecha a un metro de distancia circulan los candidatos de grado, más a lo lejos, como a 40 sillas a mi izquierda, por el pasillo central que separa o une a la Biblioteca Widener de la Capilla Memorial circulan los jóvenes del nivel de licenciatura, del Harvard College, y caminan con todo y sus maestros y decanos, agrupados por las famosas Casas como la Quincy, Dudley, Cabot, Winthrop, Adams.

Mientras tanto, veo a mi derecha a las escuelas GSAS-AMSM (Maestros en artes y en ciencias) y más atrás a la GSAS (Graduate School of Arts and Sciences) – SEAS (School of Engineering and Applied Sciences). En nota personal, cuál sería mi sorpresa, inesperada, que justo por el pasillo contiguo se encontraba la generación de mi hijo, todos con magníficas sonrisas, disfrutando la fiesta sin importar el tiempo, calor, espera, con toda la paciencia del mundo, como queriendo detener el tiempo. Aquí un fuerte abrazo de 30 años. Finalmente llegan los innumerables candidatos de los distintos programas de Extensión universitaria y la procesión académica termina.

 

Tambores y trompetas anuncian el inicio oficial de la ceremonia de graduación de 2016. El Marshal de la Universidad le pide al Sheriff del Condado de Middlesex que llame la reunión a Orden. El sheriff, de manera muy formal, golpea tres veces su bastón engalanado por una cubierta de plata y dice con voz fuerte y ceremonial “The meeting will be in order” (algo así como Inicia la sesión).  Primero un himno, luego una oración, luego, otro himno, después una salutación en latín por una estudiante de lenguas, sobre el tesoro de la lengua harvardiana, luego dos alocuciones más, otro himno, y el anuncio del Provost de la Universidad del inicio de otorgamiento de grados por parte de la Presidenta de la Universidad, Historiadora Drew Gilpin Faust, escuela por escuela. Más himnos. Grados Honoris Causa, entre ellos, al ex-presidente de Brasil, y autor de la teoría de la Dependencia (famosa en la década de los setenta), Dr. Fernando Henrique Cardoso. Luego, el Himno Harvard, una bendición y la declaración del cierre de la sesión que es sellada con una marcha ejecutada por la Banda de música de la Universidad.image

Ya es cerca del medio día y las ceremonias continúan. Ahora, algunas escuelas entre ellas las que pertenecen a la GSAS se desplazan al famoso Teatro Sanders, con cupo para unas 800 personas. Ahí vamos. El resto de las facultades se desplaza a sus respectivas escuelas, i.e., derecho, negocios, gobierno de la escuela Kennedy, etc. En cada escuela y en el teatro Sanders, ocurre la ceremonia de entrega de diplomas, el momento por todos esperado, donde familiares y amigos se filtran para buscar el mejor lugar y tomar las mejores fotos y videos. Es tanta la gente que graduados y familiares abandonan el lugar una vez que el graduado recibe su diploma y en fila india, ingresan los nuevos.

Con diploma en mano regresamos a los jardines de una de las escuelas de grado donde se sirven sendos almuerzo y bebidas refrescantes (agua y limonadas), con una copa de plástico con champaña para brindar. Cada familia con su graduado. Las risas, los comentarios, los osos, en fin, todo el evento se comenta. Y todo es alegría. Pero dura poco, porque a las 2 pm continúan los eventos en el Campus principal, ahora bajo la sesión organizada y presidida por los Ex-Alumnos (Alumni). Aquí, corren tres intervenciones principales, la primera, por el Presidente saliente de la Asociación de Ex-Alumnos; después por la Presidenta de la Universidad y, finalmente, la esperada intervención de Steven Spielberg. La primera muy larga, la segunda, formal, seria, profunda, típica de un Presidente de Universidad, y la tercera, la de Spielberg, sensacional.

Spielberg comenzó su alocución mencionando que él había abandonado la Universidad para seguir con su sueño en el cine. ¡Pero! ¿Con qué autoridad podría él pedirle a sus siete hijos que estudiaran en la universidad si él mismo había sido un “drop-out”? Así que a sus cincuenta y tantos años de edad, regresó a la universidad para concluir sus estudios. Con este dato, Spielberg arrancó al aplauso y el !hurra! del público. En otro momento de risa y aplausos, Spielberg hizo una ironía, sin mencionar nombres, pero con alusión clara a Trump, sobre la nación americana, una nación de inmigrantes, “bueno, hasta ahora”. Finalmente, nadie mejor que Spielberg, con una gala maravillosa, conectó el mundo de los graduados con metáforas de sus innumerables películas; desde la Lista de Schindler, hasta el E.T., pasando por muchas de ellas. Su alocución estuvo repleta de humanismo y la importancia de la relaciones humanas, familiares, y terminó al igual que el E.T. “go home!”.

imageSpielberg, con traje y corbata, y llamativos tenis azules, recibió un estruendoso, sincero y entusiasta aplauso con toda la audiencia de pie. Un momento memorable.

Ya eran las cuatro de la tarde y el calor aunque no insoportable sí empezaba a calar más y más, sobre todo para lugares no protegidos por la generosa sombra de los árboles. La sesión se levantó pero las ceremonias continuaban. Ahora el turno era más contenido. Un brindis sencillo pero emotivo en la Facultad de Estadística dentro del edificio de ciencias de la Universidad, a un lado del teatro Sanders. Ahí, más fotos, sonrisas y los abrazos finales, entre estudiantes, entre estudiantes y profesores. Para muchos el último abrazo. El principio de una nueva vida.

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Cerca de las 6 de la tarde, solo quedaban las reminiscencias del paso de miles de personas, sillas vacías, grupos de curiosos, graduados con medias togas, con birretes fuera, lentamente de regreso a la vida cotidiana. Así fue hace treinta años, así es hoy. Así será siempre.

Y así lucía el famoso Puente Harvard sobre el Río Charles, al final del día, después de la ceremonia 365 de graduación de este 26 de mayo de 2016. Sereno, alegre, descansando en espera de la ceremonia 366, el próximo 25 de mayo de 2017. ¡Felicidades!image