La posvoz popular en el siglo XXI: globalidad, corrupción y eficiencia

Nueva York. Noviembre 7, 2018. Vivimos épocas de cambios y contrastes. También vivimos épocas de derrumbes de mitos. Hace apenas un par de décadas los sistemas educativos en el mundo se reformaban para enseñarles a los niños las habilidades para vivir en un mundo más global, abierto, democrático y competido.

Tengo en mis manos un libro de 2002 de una prestigiada académica, Nelly Stromquist, titulado: “Educación en un mundo globalizado”. En las conclusiones la profesora dice: “El concepto de ciudadanía está siendo redefinido, de facto, por los altos niveles de migración y por una cultura de globalización (…). Los educadores (…) se enfrentan con pesadas responsabilidades en la era de la globalización.”

Hoy en día, con la caída de las democracias en el mundo (solo 4.9% de la población mundial vive en democracias completas); el aumento de gobiernos autoritarios (la tercera parte de la población mundial vive bajo autoritarismo); con el nuevo proteccionismo, liderado por Brexit y Trump, y la monumental guerra de tarifas entre Estados Unidos y China; con la significativa reducción en la tasa de aceptación de migración de países ricos, al pasar de 3.1 millones de migrantes en 2010 a 2 millones en 2015, y con el aumento de gobiernos nacionalistas o ultranacionalistas, populistas o conservadores, y la entronización en el seno de la ONU, por parte de Trump, supuesto “líder del mundo libre”, de jerarcas totalitarios, se pinta un panorama poco promisorio en el corto plazo para la humanidad.

Para los nuevos líderes emergentes que pregonan políticas nacionalistas y proteccionistas, contrarias a las fuerzas del mercado, y al interés común, su arma de popularidad ha sido la creciente, persistente y percibida desigualdad entre los pocos muy ricos y los muchos muy pobres que ha dejado la renovada Pax Americana a partir del deshielo de la Guerra Fría, 1990. En estas condiciones, para estos líderes es muy fácil echarles la culpa a los extranjeros de todos lo males internos, o a la corrupción de todas las desgracias de la población.

Sin embargo, ni los extranjeros ni la corrupción son los peores enemigos de la nueva era proteccionista. El verdadero enemigo es la ineficiencia o “corrupción cínica” detrás de la posvozpopular.

En muchos casos de las decisiones gubernamentales no hay ilegalidad o corrupción, pero sí ineficiencia o despilfarro. A veces los costos de la ineficiencia o despilfarro pueden ser superiores a los de la ilegalidad o corrupción. No existe un delito que tipifique la ineficiencia.

En las democracias simuladas, como la estadounidense, la mexicana, la británica o la brasileña donde los líderes no ganan en una justa de ideas razonadas y fundamentadas en los hechos sino con base en posverdades (distorsión deliberada de una realidad con el fin de influir en la opinión pública) el peligro es que en los plazos mediano y largo el daño sea generalizado sobre todo para quienes apoyaron (posvoz) la idea oculta detrás de la posverdad.

Se requiere de líderes profundamente auténticos y éticos, antes conocidos como estadistas, que sean capaces de analizar la verdad o la realidad detrás de una auto-imagen narcisista alimentada por la “posvoz” populista (idea de que la voz populista, por ser mayoritaria, es verdadera o correcta).

El martes pasado en un día lluvioso, nublado, y propicio para el boleto republicano (porque la gente sale a votar menos en días lluviosos y entre menos votantes el resultado se carga más hacia el partido del elefante) se llevaron a cabo las elecciones de medio término. Tal y como se esperaba, los republicaron ganaron y aumentaron la mayoría en el Senado pero la perdieron en la Cámara Baja. Esto implica, por lo menos para dos años, un gobierno dividido. Lo cual es bueno, en este caso, para todos.

Trump ha demostrado una impresionante capacidad de comunicación a través de Twitter y lo seguirá haciendo con posverdades. Lo que ha resultado en una sociedad dividida y segregada, con posiciones extremas que buscan grandeza en el proteccionismo, y odio a todo lo que es diferente; lo que no es “americano”. Trump, como otros líderes de este nuevo siglo, confunden el significado del ciudadano decente, en el mejor sentido aristotélico. No es la condición de estadounidense, mexicano, británico o brasileño lo que hace al buen ciudadano; si la condición de buen ciudadano lo que hace al buen estadounidense o mexicano.

Así como debemos re-pensar los beneficios de la transparencia en contraste con los costos económicos de la ineficiencia, debemos re-pensar los beneficios de la democracia en contraste con los costos de la posverdad y la posvoz. La posverdad es al líder como la posvoz es a los seguidores.

Si queremos un futuro iluminado para nuestros hijos, necesitamos más integración y menos polarización; necesitamos más verdad y menos simulación; más transparencia y sobretodo más eficiencia. Un líder auténtico debe, por supuesto, pensar en los costos de la corrupción, pero también de la ineficiencia.

Democracia Transp Educacion 2018

 

 

 

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Los mercados y la política: EEUU y México

La Ciudad de Nueva York salió de las fiestas de Halloween y se prepara para las celebraciones del Thanksgiving y de fin de año. El clima en estos días es ligeramente frío entre 9 y 14 grados centígrados, y como siempre, con mucha ebullición en las calles; pero el maratón del 4 de noviembre con un cielo azul y sol radiante, crea un ambiente de fiesta.

Nueva York sigue siendo el destino favorito de propios y extraños. ¿Por qué una ciudad tan sucia, ruidosa, infestada de ratas, apelmazada, repleta de tráfico, y con un metro que a la vez que eficiente es también basurero, recibe a tantos turistas y negociantes? Bueno, en gran parte porque Nueva York es el centro financiero mundial; la capital culinaria del continente americano; la capital comercial del mundo, la capital de editorial y una de las capitales más importante en museos, galerías, música, teatros y centros nocturnos. Justo en la ciudad más integrada del mundo vive el presidente más proteccionista y controvertido de las últimas décadas.

La Ciudad de Nueva York alberga también a la Universidad de Nueva York que aloja al mayor número de estudiantes extranjeros en Estados Unidos, con un total de 17 mil estudiantes de más de 140 países.

Más diverso y global que la Universidad de Nueva York es su sistema escolar. Este distrito atiende a una población escolar que aloja a niños cuyas lenguas maternas suman más de 200, casi el mismo número de países en el mundo. Por supuesto que Nueva York presume tener a una de las escuelas de Estados Unidos que más estudiantes envía a la Universidad de Harvard, esta es Stuyvesant High School, la cual he visitado dos veces, según lo tengo documentado en un par de mis libros.

Nueva York también hospeda al presidente Trump, justo en uno de sus edificios ubicado en la 5ª Avenida entre las calles 56 y 57. Las calles que rodean al edificio están cerradas como si se tratara de un bunker. Eso no quita que decenas de turistas en un momento dado se detengan a tomar fotos del edificio con cara de asombro. 

Escribo estas líneas en la famosa Biblioteca Pública de la Ciudad de Nueva York, una de las más hermosas y visitadas de toda la Unión Americana. Las escribo en una semana singular, tanto para México como para Estados Unidos. Existen en los dos lados de la frontera dos naciones tan cercanas y tan alejadas en todos los sentidos.

Las noticias de la semana en Nueva York, según se lee en el portal del New York Times, son la decisión de Trump y los candidatos del Great Old Party (republicanos) de utilizar a la inmigración y los temas raciales como las “marcas” para las próximas elecciones en noviembre 6. Le siguen otras historias como la masacre en la sinagoga de la ciudad de Pittsburgh y la decisión de Angela Merkel de no buscar la reelección, así como la posible decisión de Hillary Clinton de buscar la candidatura para la presidencia en el 2020.

Los mercados en Estados Unidos, siguen mostrando debilidad, aunque el reporte de desempleo más reciente es uno de los más bajos de la historia documentada. Algunos piensan que este podría ser el final de un largo ciclo de crecimiento en la economía estadounidense. Está por verse. Pero si las elecciones se deciden por el bolsillo de los votantes, el GOP ganará el martes. Sin embargo, las estimaciones apuntan a resultados mixtos; que los republicanos ganen la mayoría en el senado y pierdan la mayoría en la cámara baja.

En México, las noticias de la semana según el portal del Reforma son el resultado de la encuesta sobre el NAIM y la decisión de cancelarlo, y las interminables caravanas de migrantes provenientes del sur de la frontera.

La semana antepasada participé en un seminario en la ciudad de Comitán de Domínguez (hogar de Belisario Domínguez y Rosario Castellanos, organizado por el CRESUR) y deambulando en el atardecer por su pintoresco centro, observé a decenas de familias, todas hondureñas, apostadas en diversos lugares pidiendo ayuda. Es un tema extraordinariamente delicado tanto desde el punto de vista humano como político e internacional. Esta historia apenas comienza para México y EEUU.

Los mercados en México han tenido, un subibaja excepcional en la última semana, de casi colapso el 29 de octubre a una recuperación asombrosa el jueves primero de noviembre. El mercado está nervioso tanto por los acontecimientos bilaterales con Estados Unidos, como por el cambio de gobierno en México el primero de diciembre.

La enorme caída del mercado en la última semana de octubre, es quizá una probadita para el gobierno entrante de lo que pudiera suceder, si los mercados perciben que las decisiones públicas no son positivas. En los tiempos modernos, bueno, siempre, pero ahora más por aquello de la revolución de la información digital, nadie es más poderoso que el mercado, vamos ni los presidentes de sus repúblicas.

Los mercados al igual que los políticos no tienen moral, reaccionan frente a las noticias sin ningún empache ético. Cualquier intención de controlarlos los azuza ferozmente. Las sociedades de democracias imperfectas o incompletas como las de México y Estados Unidos van a vivir épocas difíciles. Si los líderes de ambas naciones toman decisiones con base en sus propias ideologías y no en el bien común, tarde o temprano serán castigadas por los mercados. Si los mercados se alteran y se ponen histéricos, las consecuencias pueden ser desastrosas para toda la sociedad. Por poderosos que sean los presidentes de México y Estados Unidos, en realidad, nadie quiere alterar a los mercados. Un pueblo resentido y un mercado histérico es una combinación fatal para la democracia. Buen gobierno y buena economía, con mercados estables y crecientes, son la mejor fórmula para salir de la pobreza. Para que los mercados estén apacibles los líderes deben ser prudentes.

Gobernar por el pueblo y para el pueblo, no es lo mismo que un pueblo que gobierna. Eso es un oxímoron. El pueblo manda en las elecciones; si mandara siempre los gobiernos saldrían sobrando. Pero un pueblo sin gobierno sería un caos.

El fin de la filosofía: ¿Será?

El fin de la filosofía ¿Será?

Por Eduardo Andere M.

El secreto de las buenas relaciones políticas, humanas y diplomáticas es ensalzar lo positivo y suavizar lo negativo. Cada vez que le decimos algo negativo a una persona automáticamente nuestro cerebro produce los químicos de la agresión, el miedo y la angustia tanto en la persona que criticamos como en nosotros mismos. Sin darnos cuenta, nuestro cerebro que nos tiene secuestrados nada en un mar de químicos bautizados por nuestro cerebro racional como ansiedad, miedo, angustia, coraje, rechazo, animadversión. Pero cada vez que aprovechamos una oportunidad, inclusive difícil o incómoda, para decir algo bueno o positivo, generamos los químicos de la empatía, el acercamiento y la felicidad.

Los cócteles de la tristeza y la felicidad no duran mucho en el sistema encefálico cerebral, todo pasa. Pero si somos capaces de producir o provocar muchos momentos de felicidad entonces la sumatoria es una gran felicidad.

Quizá la parte más significativa del cambio de siglo y de milenio para la humanidad es la decisión del cerebro humano de estudiarse a sí mismo, donde impresionantes hallazgos de la ciencia modificarán todo lo que hemos sostenido, por miles de años, como verdades absolutas entre ellas la virtud, la bondad, los hábitos, las sensaciones, la religiosidad y la divinidad, para ubicarlas en el cerebro humano.

Los avances en la biología celular y la bioquímica de la vida, así como la producción de nuevas tecnologías de imagen que pueden literalmente “observar” el cerebro cuando producimos algún pensamiento, experimentamos alguna emoción, predecimos alguna conducta, cambiarán por siempre la forma en que pensamos sobre el significado y el propósito de la vida, y en especial, de la vida humana.

El conocimiento del cerebro, que en realidad cumple con el dictumsocrático “conócete a ti mismo”, no significa piensa en tus virtudes y vicios, o en tu capacidad de decisión de lo bueno sobre lo malo como lo propondrían Sócrates, Aristóteles y Platón. Significa, en cambio, “conoce a tu cerebro”; y descubre, en los billones de células neuronales y gliales y los trillones de conexiones dónde se producen y descansan, tus emociones y pensamientos que se producen antes de hacerlos conscientes. Este conocimiento cambiará para siempre los paradigmas de la humanidad.

La filosofía, madre de todas las ciencias, naturales, sociales y humanistas, tendrá que unirse a la neurociencia para transformar la sabiduría de sus lucubraciones en la ciencia del pensamiento, la ciencia de la bondad y en la ciencia de la felicidad.

“Somos nuestro cerebro” como diría, el neurobiólogo neerlandés D.F. Swaab, o más acuciosamente, somos nuestro cerebro en un entorno o ambiente, como precisaría el profesor en ingeniería biológica y ciencias del cerebro y la cognición del M.I.T., Alan Jasanoff, que incluye al cuerpo humano que lo contiene, entraña una profunda transformación de la forma en la que pensamos o vivimos.

No somos seres humanos que estudian un cerebro, sino más bien somos cerebros que estudian al ser humano. No fue el ser humano quien le dio nombre al cerebro sino el cerebro el que nos bautizó como ser humano.

La segunda parte del siglo XXI será monumental en cambios de paradigma. La verdad neurológica sustituirá a la verdad filosófica. La nueva verdad impactará caóticamente nuestros conceptos de los valores humanos, inclusive la necesidad religiosa del cerebro, como lo sugieren el antropólogo Lionel Tiger y el psiquiatra y biomédico M. McGuire en su libro el “Cerebro de Dios”, y la forma de relacionarnos.

Los niños de hoy, vivirán un mundo con paradigmas completamente diferentes a los de ayer. La transición será monumental y estruendosa. Las tecnologías de información y comunicación y los hallazgos de las neurociencias transformarán para siempre el concepto de humanidad.

Los niños de hoy cuando sean adultos en la segunda mitad del siglo, seguirán sintiendo felicidad y tristeza, amor y odio, serenidad y ansiedad; tomarán buenas y males decisiones, pero sus lucubraciones sobre las mismas no serán filosóficas, sino neurológicas. El origen de mis acciones y decisiones no se encontrará en una lucubración ética entro lo bueno y lo malo, sino en el hurgar sobre el funcionamiento misterioso y maravilloso del cerebro, en su mayor parte automático o inconsciente, y el que realmente decide nuestras acciones antes de que las hagamos conscientes.

Estos hallazgos han empezado a cambiar, por ejemplo, los conceptos mismos de la pedagogía. En lugar de preparar a los maestros con temas de didáctica o enseñanza, se les prepara con materias intituladas “interacción” y “comunicación” donde los maestros del futuro aprenden cómo relacionarse positivamente, y cómo el expresarse con amabilidad y resaltar las cualidades en lugar de los defectos es la mejor forma de aprender y ser felices.

 

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Salarios altos: mejores maestros, por tanto, mejores estudiantes. ¡Espera un momento!

Por Eduardo Andere M.

Los niveles salariales de los maestros varían mucho según los países.  Algunos países pagan salarios muy altos, otros muy bajos. Si comparamos únicamente salarios nominales (es decir, sin considerar compensaciones especiales o prestaciones) para todos los niveles de educación (preprimaria, primaria, secundaria y media superior), Luxemburgo y Suiza, seguidos de Corea y Alemania, son los países que más pagan entre los países miembros de la OCDE. La República Checa y la República Eslovaca son los países en donde los maestros reciben los salarios más bajos. (OCDE, Education at a Glance 2018).

Es extremadamente difícil, quizá imposible, hacer comparaciones sólidas de los salarios de los docentes entre los países. Es aún más difícil correlacionar esa débil comparación con el rendimiento de los estudiantes. Si lo hiciéramos, tendríamos correlaciones muy extrañas.

Tomemos, por ejemplo, un país de muy alto rendimiento en PISA, digamos Finlandia, y países de muy bajo rendimiento, digamos, México y Chile, entre los miembros de la OCDE. Comparemos sus salarios nominales, convertidos a paridad de poder adquisitivo (una métrica “que compara las monedas de diferentes países” con una canasta de bienes de consumo; por ejemplo, qué puede comprar un dólar estadounidense en los Estados Unidos, y que puede comprar, el mismo dólar, en otros países como Finlandia o México).

Veamos la comparación de los salarios nominales, en dólares de paridad del poder adquisitivo (ppa), de maestros finlandeses, mexicanos, chilenos, estadounidenses y checos. Tomemos el salario de los maestros de secundaria en la parte más alta de la escala de salarios en cada país, digamos el tope de salario para dichos maestros. Los maestros finlandeses ganan $46,257 dólares estadounidenses (convertidos por la métrica ppa), mientras que los maestros mexicanos, chilenos, estadounidenses y checos obtienen: $51,139, $43,760, $68,046 y $24, 901, respectivamente. El salario promedio de la OCDE para los maestros en este nivel de educación es de $ 56,874. (OCDE, Education at a Glance, 2018, Tabla D3.1.a. Datos para 2017).

Bueno, como todos sabemos, Finlandia es el país con el más alto o uno de los más altos niveles de desempeño en PISA entre los 36 países miembros de la OCDE. México y Chile son los países de menor rendimiento. La República Checa, con el segundo salario más bajo entre todos los países de la OCDE, tiene un rendimiento relativamente alto en PISA, ciertamente en un nivel más alto que México, Chile y similar a los EE.UU. Los estudiantes de la República Checa y los estadounidenses obtuvieron más o menos un nivel cercano al promedio de la OCDE para PISA 2015 en Lectura y Ciencia. En Matemáticas, los estudiantes estadounidenses obtuvieron un resultado significativamente por debajo del nivel medio de la OCDE.

En el mismo nivel de secundaria y en el tope del salario, los maestros de Luxemburgo ganan el salario más alto, $138,279 dólares (ppa) por año; los maestros eslovacos ganan el salario más bajo, $21,225 dólares. Sin embargo, los estudiantes de ambos países se desempeñaron de manera más o menos similar en PISA 2015. Mientras que el nivel de desempeño de los estudiantes de Luxemburgo en Ciencia, Lectura y Matemáticas fue de 483, 481 y 486 puntos, el nivel de desempeño de los estudiantes de la República Eslovaca fue de 461 en Ciencia, 453 en Lectura y 475 en Matemáticas, no muy lejos entre ellos, aunque con una diferencia salarial enorme. Los maestros de Luxemburgo ganan más de 110 mil dólares comparables que los maestros eslovacos (OCDE, PISA 2015. Vol 1, p.44).

Entonces, ¿cuál es la historia detrás de la historia? En primer lugar, el salario nominal es solo una parte de la historia; hay otros beneficios que reciben los maestros que no están incluidos en dicho salario utilizado por la OCDE para hacer las comparaciones. Esto hace que la comparación sea extremadamente difícil. En segundo lugar, aunque la métrica “ppc” intenta estandarizar los salarios, no existe una métrica que incorpore la calidad de los productos en la canasta de productos incluida para el análisis de “ppa”. La métrica “ppa” mide la cantidad de leche, carne, transporte público o vegetales, que se puede consumir por ejemplo con un dólar, pero no incorpora la calidad de los productos. Existe un factor adicional, todavía más importante para la comparación internacional, que no es considerada por la métrica. Se trata del ambiente o entorno de enseñanza y aprendizaje.

Los maestros finlandeses pueden ganar menos salario nominal que muchos de los maestros de todo el mundo, pero cuando un maestro finlandés respondió a mi pregunta “¿por qué eres maestro a pesar de que los salarios no son muy altos?” Me dijo: “Es el paquete: el salario es suficientemente bueno, los beneficios y prestaciones complementarios también son lo suficientemente buenos, la seguridad social es excelente, el período de vacaciones es extenso; mis hijos pueden ir gratis a excelentes escuelas, y el ambiente entre colegas y todo el entorno de enseñanza y aprendizaje en la escuela son maravillosos”.

Por supuesto, todos queremos mejores salarios. Los maestros merecen altos salarios. Su trabajo es extremadamente importante no solo para los niveles de desarrollo individual, comunitario y nacional, sino también para la sociedad y ciudadanía globales. Esa es la motivación extrínseca. Pero el núcleo de la enseñanza y el aprendizaje, y la felicidad de los maestros proviene de la motivación intrínseca. ¿Por qué los docentes quieren convertirse en docentes en primer lugar? Necesitamos salarios más altos para reforzar, no para suplantar la motivación intrínseca; y también, en sintonía con la motivación intrínseca y los salarios gratificantes, necesitamos ambientes de aprendizaje agradables, colegiales y positivos en las escuelas y las comunidades.

 

More pay: better teachers, therefore, better students. Wait a second!

By Eduardo Andere M.*

Discussion question by Cathy Rubin: “If we make teaching a more financially attractive career will it improve global education overall?”

Teachers are paid differently by different countries. Some countries pay very high salaries others very low. If we compare only statutory (compensations and fringe benefits apart) salaries for all levels of education (pre-primary, primary, lower secondary and upper secondary), Luxembourg and Switzerland, followed by Korea and Germany, are the highest paying countries among OECD countries. The Czech and the Slovak Republics are the lowest paying countries. (OECD, Education at a Glance 2018).

It is extremely difficult, perhaps impossible, to make sound comparisons of teachers’ salaries among countries. It is even more difficult to correlate that feeble comparison with the performance of students. If we did that, we would have very awkward relationships. Let’s take for example a very high performing country in PISA, say Finland, and very low performing countries, say Mexico and Chile, among OECD members. Let’s then compare their statutory salaries, converted to purchasing power parity (a metric “that compares different countries’ currencies” with a basket of consumption goods; for example, what can a US dollar buy in the US and the same dollar buy in other countries like Finland and Mexico).

Let’s see the comparison of statutory salaries—in purchasing power parity (ppp) dollars—of Finnish, Mexican, Chilean, American, and Czech teachers. Let’s take the salary of lower secondary (middle school) teachers at the top of the scale in each country. Finnish teachers make $46,257 USD (ppp-converted US dollars), whereas Mexican, Chilean, American and Czech teachers make: $51,139, $43,760, $68,046 and $24, 901, respectively.  The OECD’s average salary for teachers at this level of education is $56,874. (OECD, Education at a Glance, 2018, Table D3.1.a. Data for 2017).

Well, as we all know Finland is the highest, or one of the highest, performing countries in PISA among OECD’s members. Mexico and Chile are the lowest performing countries. The Czech Republic with the second lowest salary among all OECD’s countries performs high in PISA, certainly, at a higher level than Mexico, Chile and similar to the U.S.  The Czech Republic students and the American students performed more or less at the OECD’s mean level for PISA 2015 for Reading and Science. In mathematics, the U.S. students performed below the OECD’s mean level.

At the same level of education and top of the scale, the Luxembourg teachers make the highest salary, $138,279 per year; the Slovak teachers make the lowest salary, $21, 225; however, the students from both countries performed more or less similar in PISA 2015. Whereas the Luxembourg students’ performance level in Science, Reading, and Math were 483, 481 and 486; Slovak Republic students’ performance was 461 for Science, 453 for Reading, and 475 Math, not very far away even though with the huge differences in salaries (OECD, PISA 2015. Vol 1, p. 44).

Then, what is the story behind the story? First of all, the statutory salary is just part of the story; there are other benefits that teachers receive that are not included in the statutory salary making the comparison extremely difficult. Second, even though the “ppp” metric tries to standardize salaries, there is no metric for the quality of the products in the basket of goods. The “ppp” metric measures the quantity of say milk, meat, public transportation or vegetables, but not the quality. And still, there is a totally different factor that is not captured by the international comparison, i.e., the teaching and learning environment.

Finnish teachers may earn less statutory salaries than the many of the peer teachers from around the world, but when one Finnish teacher answered my question “why are you a teacher even though salaries are not very high?” He said: “It is the package: The salary is good enough, the fringe benefits are good enough as well, social security is excellent, vacation time is wonderful; my children get to go to excellent schools free of charge, and the collegial ambiance and the whole teaching and learning environment in the school is wonderful.”

Of course, we all want better salaries. Teachers deserve high salaries. Their work is extremely important not only for the individual, community and national levels but for the global society and global citizenry as well. That is the extrinsic motivation. But core to teaching and learning, and the happiness of teachers comes from the intrinsic motivation. Why do teachers want to become teachers in the first place? We need higher salaries to reinforce, no to supplant intrinsic motivation; and also, in symphony with the intrinsic motivation and rewarding salaries, we need nice, collegial and positive learning environments in the schools and societies.

*The author is a Visiting Research Professor at the Steinhardt School of Culture, Human Development, and Education, New York University and author of Teacher’s Perspectives on Finnish School Education: Creating Learning Environments. Springer. 2014, and of Curriculum, Policy and Pedagogy in Finland: Meaningful and Interactive Learning in K-12 Education. Oxford University Press. New York. (Forthcoming, 2019).

Libros del Dr. Andere en formato electrónico

Mis siguientes libros se encuentran en formato electrónico y también en pasta blanda :

1. La escuela rota: sistema y política en contra del aprendizaje en México

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2. Director de escuela en el siglo XXI: ¿jardinero, pulpo o capitán?

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3. Democracia, transparencia y educación: demagogia, corrupción e ignorancia

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Nueva página web del Dr. Andere y Recordatorio de Seminario

Lanzamiento de la Nueva Página del Dr. Eduardo Andere: http://eduardoandere.net y Recordatorio del Seminario: De la educación de Peña a la Educación de López Obrador

Si te interesa conocer el propósito general, fechas y los contenidos del Seminario en formato de video del Dr. Andere por favor da clic en el video:

O da clic en el siguiente video:

Perspectivas de la educación en México

Seminario: De la educación de Peña a la Educación de AMLO

Los días 24 y 25 de agosto de 2018 ofreceré un seminario de dos días sobre las perspectivas de la educación en México en la transición de dos administraciones gubernamentales. No solo se trata de una cambio sexenal de administración y Estado sino de un fuerte cambio en ideologías, métodos y metas. La educación está en medio de ese cambio. Por tanto, este seminario dará poderosas herramientas para quienes toman decisiones y quieren saber los límites del cambio, lo qué sí se puede hacer y lo qué no se puede hacer, lo que padres de familia, maestros y directores de escuela pueden aplicar sin importar los vaivenes de la política educativa. Más información sobre el proceso de inscripción y costos en Seminario. Más información sobre los contenidos en este video: