Entre bibliotecas: de Kemijärvi a Palo Alto ¿Educación primaria o universitaria?

Palo Alto, Cal. ¿Qué es mejor? Cuando viajo, que es muy seguido, una de mis actividades favoritas es visitar las bibliotecas locales, ya sea las nacionales de grandes ciudades como Nueva York y Helsinki, como las de pequeñas poblaciones como Kemijärvi en el norte de Finlandia y Palo Alto hacia el norte de California. Palo Alto tiene una población de 66,666 habitantes de acuerdo con la Oficina Censal de Estados Unidos, y Kemijärvi una población de 7,350 habitantes.  Ambos tienen una biblioteca.

Ambas bibliotecas son acogedoras, sin embargo mientras la pequeña biblioteca de Palo Alto, en el corazón de Silicon Valley, se pierde entre las calles de una de las ciudades más famosas, ricas y educadas del mundo, la biblioteca de la pequeña ciudad de Kemijärvi no se pierde, aunque uno quiera, pues es parte de un impresionante complejo de arte, cultura y convivencia que sobresale entre todos los edificios del lugar.

¿Qué es más importante para el progreso de un país, tener una excelente educación preescolar, primaria y secundaria, o una excelente educación superior? Por supuesto que es mejor tener ambas, pero si no se tiene o no hay recursos para ambas ¿qué es mejor?

¿Pantallas o no pantallas? Esa NO es la pregunta

¿Pantallas o no pantallas? Esa NO es la pregunta

Por Eduardo Andere M.

Papás y maestros de todo el mundo lucubran sobre qué tanto los niños y jóvenes deben estar pegados a la pantallas. Los niños y jóvenes de hoy pasan frente a las pantallas hasta 11 horas al día y muchas veces en modo multitasking. Más tiempo frente a pantallas y más multitasking, son dos nuevos hábitos del siglo XXI cuya evidencia sostiene que reduce el aprendizaje profundo y el bienestar físico y mental. Además, el multitasking disminuye la productividad en los adultos.

Sin embargo, la marcha digital es imparable. Existe un rosario de publicaciones en contra del uso ilimitado de las pantallas y una lista, menos abundante, a favor. Casi todos los que están en contra concluyen que la era de la “digitalización”, o como otros la denominan, la era de la “distracción” provoca que seamos más superficiales, más aislados, menos críticos, menos creativos, más adictos, menos lectores, y menos deportistas.  Otros concluyen que la era de las pantallas o digital no solo ha aumentado la inteligencia de la humanidad en la mayoría de los países, sino que la seguirá aumentando, en la medida que la digitalización y la tasa a la que los cerebros de los niños recibirán nueva información y nuevos productos crezcan.

No es lo mismo vivir en un mundo donde los cambios tecnológicos tardaban milenos o siglos, a uno donde esos cambios ocurren varias veces en un año. La digitalización es una navaja de dos filos: por un lado, podría aumentar la misma arquitectura de las conexiones neuronales en el cerebro y, quizá, la inteligencia misma, y, por el otro, hacernos más superficiales y menos inteligentes.

¿Cómo, una misma tecnología nos puede hacer más y menos inteligentes? En semanas recientes se han publicado varios artículos en la prensa que resaltan los efectos negativos del uso de los teléfonos inteligentes, entre ellos, el que señala que “El contacto humano es un lujo”. En contraste otro columnista también del New York Times, nos dice que “No me importa: Amo mi teléfono”.

En Sillicon Valley crece el rumor de que ejecutivos y creadores de la era digital les han prohibido el uso de pantallas como teléfonos y tabletas a sus hijos pequeños. Hay quienes sostienen que la nueva tecnología digital en forma de pantalla secuestra nuestras mentes y nos hace adictos. La digitalización y el uso masivo de datos también ha llegado a nuestra vida diaria a través de las empresas de auto-servicio digitales y físicas. Sin que lo sepamos, cada vez que compramos un producto dejamos un registro, que buscamos algo en internet, que utilizamos tarjetas de crédito, de débito o de lealtad dejamos una huella para siempre que es utilizada por las empresas para personalizar la publicidad a través de las pantallas y los cupones.

La Academia Americana de Pediatría y el Organización Mundial de la Salud, recomiendan No usar o usar moderadamente, pero nunca en modo “solo”, las pantallas para infantes entre 0 a cinco años. Por otro lado, el Colegio Real de Pediatría del Reino Unido, con una postura menos estricta deja la decisión a los padres de familia en función de cada hijo y qué tanto el estar con las pantallas elimina el sueño, aumenta la conducta sedentaria y el consumo de comida chatarra o reduce la interacción humana.

Con todo, la marcha es imparable y, nos guste o no, los niños del sigo XXI viven, desde que nacen, en un ambiente digital aunque no precisamente de aprendizaje, porque como me dijo la directora de una escuela finlandesa hace pocos días, “cuando llegan aquí a esta preparatoria, a pesar de que usan el teléfono todo el día, son iletrados digitales”.

A todo ello hay que sumar la inundación de publicidad de empresas tecnológicas y digitales, con sus nuevos artilugios y aplicaciones, que resaltan, en sus campañas, los beneficios “maravillosos y apetitosos” de sus productos.

¿Cómo podemos padres de familia, maestros, educadores y autoridades reconciliar esta batalla entre más y menos pantalla? Afortunadamente, existen puntos de encuentro.

Primero, uno debe escuchar más las voces de autores neutrales que las de quienes nos tratan de vender un producto, ya sea un artilugio, una aplicación o un método de aprendizaje. ¿Por qué? Por conflicto de interés. Los que tratan de vender un producto siempre lo presentarán como una maravilla; es parte de su misión.

Segundo, buscar la recomendación de la comunidad académica o de las organizaciones profesionales como las de pediatría, o internacionales como la Organización Mundial de la Salud, o los informes con base científica de instituciones como la OCDE o el Banco Mundial, siempre mediadas con el ojo crítico y neutral de pensadores académicos.

Tercero, reconocer que no podemos detener o negar la marcha tecnológica, y que todavía no sabemos el efecto que la digitalización a ultranza y las realidades virtuales y aumentadas ocasionarán en la arquitectura neuronal de los niños. Lo que sí sabemos, con certeza, es que la digitalización no debe sustituir a la interacción humana (los bebés y niños aprenden más con interacción humana directa que con programas digitales), ni a la actividad y juego físicos, ni a las horas de sueño, ni a los hábitos de comida, ni a la fascinación con la naturaleza.

La digitalización y las pantallas son un gran complemento no un sustituto. La respuesta no es No a las pantallas, sino cómo y con qué supervisión y conocimiento se deben usar.

Más sobre el tema en el Seminario Ambientes físicos y pedagógicos para el aprendizaje, la motivación y la creatividad, este sábado 8 de junio en la Cd Mx. Últimos dos días para inscribirse

Mejor Ambiente de Aprendizaje del Siglo XXI

Mejor Ambiente de Aprendizaje del Siglo XXI. Turku, Finlandia.

Esta es otra escuela nueva, reluciente, pensada en el aprendizaje y en las llamadas habilidades del siglo XXI.

No todas esas habilidades son nuevas, pero algunas sí los son. Es sorprendente cómo pedagogía y arquitectura conversan para dar lugar al conocimiento y el aprendizaje.

 

Sabemos que la infraestructura, según la literatura de la economía de la educación, es lo que menos importa para el desempeño escolar en pruebas estandarizadas.

Pero también sabemos que los ambientes de aprendizaje son extraordinariamente importantes para el desarrollo emocional y cognitivo de los niños, más allá de las pruebas. ¿Cómo? ¿Por qué?

 

Además, ¿una escuela del siglo XXI, digitalizada, de la IV revolución industrial, que no permite los teléfono en el aula? ¿Qué?

 

Respuestas en mi seminario del 8 de junio próximo. Informes aquí:  SEMINARIO

La escuela más moderna del mundo

¡La escuela más moderna del mundo! Turku, Finlandia. Hoy fue un día excepcional. En turno, la escuela que probablemente es la más moderna del mundo. Tradicional y ultramoderna; amplia y orientada completamente a los niños y a los maestros.

Una vez más arquitectura y pedagogía se fusionan, como también se fusionan las letras en papel y las letras digitales; donde las realidades reales y virtuales cobran, por fin, sentido.

Adiós a las pantallas inteligentes, bienvenidas las pantallas táctiles hidráulicas; adiós a los espacios abiertos, bienvenidos los espacios multimodales; adiós a las salas de cómputo, bienvenida la digitalización versátil. Aún así el maestro y la maestra permanencen, pero son docentes completamente diferentes.

El cambio en el maestro va mucho más rápido que la más audaz imaginación de los políticos. ¿Por qué? Bueno, estas aseveraciones y preguntas serán parte de mi próximo seminario el día 8 de junio de 2019 en la Cd de Mx.

Información aqui: https://eduardoandere.blog/2018/11/22/seminario-crianza-educacion-y-aprendizaje/

Un día de escuela en Finlandia

Un día de escuela. Turku, Finlandia. Una caminata pausada en la ladera empedrada y arbolada del río Aura, antes de ir a la escuela, me permitió repasar una sensación. Ahí, en una banca cerca del río una mujer leía, en toda calma, un libro abierto a la mitad. Junto a ella un perro atado esperando atención y, en frente, las aguas del río. Detrás de ella una columna de árboles decorados por los niños y jóvenes de la ciudad, y yo, con una sensación serena de solo observar su lectura en un ambiente tranquilo. Al cerebro que le gusta leer, también le gusta observar cuando otros leen. Quizá esa sea la razón por la cual existen niños lectores de papás lectores.

Unos minutos después visité, junto con la ex-directora de otra escuela finlandesa, la prestigiada preparatoria de la Catedral en Turku, “Katedraiskolai i Åbo.”

La visita fue muy especial porque aquí estuve el 14 occtubre de 2009, y pude observar el cambio espectactular, en tan solo 10 años, en casi todo menos en el número de estudiantes.

Esto me permite describir con qué rapidez y cómo están cambiando las escuelas, tanto en lo pedagógico, como en los ambientes físicos de aprendizaje (reconstruida totalmente hace 3 años) y en el liderazgo. Este es el tipo de cambios que veremos en el seminario del próximo 8 de junio en la Ciudad de México: https://eduardoandere.blog/2019/05/14/seminario-ambientes-fisicos-y-pedagogicos-de-aprendizaje-motivacion-y-creatividad/

 

Bondad, Compasión y Neurociencia: revisada y reeditada.

Resumen de la conferencia de Daniel Goleman comentada por Eduardo Andere M.

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Este artículo originalmente publicado en mi Blog en 2015 lo he revisado y reeditado para publicarlo como nueva entrada por la importancia y actualidad del tema.

Título de la conferencia: Una fuerza para el bien: El llamado del Dalai Lama a la acción. Lugar: Washburn Auditorium, Lesley University. Brattle Campus. Fecha: Abril 2, 2015. 16 horas. Conferencista: Daniel Goleman, autor del famoso libro Inteligencia Emocional.

 

  1. La pregunta implícita de la conferencia aunque no expresada por Goleman, es ¿qué necesitamos para un mejor ser humano y una mejor sociedad?
  2. Las respuestas que da Goleman se derivan de sus conversaciones y amistad con el Dalia Lama.

Respuestas:

  1. Crece en compasión
  2. Un buen líder hace el bien
  3. Cuando leemos las noticias, todas están llenas de horribles relatos. Cierto los relatos de noticias negativas superan a los de noticias positivas.
  4. Necesitamos reinventar el futuro
  5. ¿Cómo? Aumentando la cantidad de amabilidad y bondad
  6. Ver al otro, y responder ¿cuáles son las necesidades de la otra persona en mi interacción diaria?
  7. Necesitamos nutrir nuestra salud o higiene emocional
  8. Por ejemplo, el enojo. Todos nos enojamos. El enojo es una emoción destructiva, como muchas otras. Todos vivimos con ellas a diario. Estas emociones negativas nos destruyen más.
  9. Neurológicamente las emociones destructivas no son otra cosa que la excitación de la amígdala, más bien las amígdalas.
    1. NOTA de EAM: La amígdala o amígdalas son estructuras del sistema límbico o cerebro emocional como se le denomina popularmente. Es el nodo del miedo; es la estructura encargada de decirnos huir o luchar “fight or flight”.[1]La que nos provoca miedo, ansiedad. Normalmente la amígdala está tranquila y controlada por el cerebro racional, pensante, localizado, preponderantemente, en la corteza pre-frontal (la parte más frontal) del lóbulo frontal. A veces, cuando algo emocional sucede: pérdida de un trabajo, una gran decepción, una amenaza, un pleito, enojo, una injusticia, la amígdala se activa y entra en lucha o ataque con el cerebro racional. Normalmente el cerebro emocional doblega al racional a menos que se realice un esfuerzo consciente como mentalización o una intervención química; aún así, el ser humano es profundamente racional. Hallazgos de investigaciones recientes sobre las emociones sugieren que las emociones dominan a las razones a menos que las razones sean producto de un trabajo muy cuidadoso y largo para la constitución de nuevos hábitos que sustituyan unas emociones sobre otras; o que construyan nuevas emociones. (Dos trabajos seminales lucubran sobre este tema: 1) Barrett, Lisa Feldman. (2018). How emotions are made: The secret life of the brain. Mariner Books. Boston. 2) Duhigg, Charles. (2014). The power of habit: Why we do what we do in life and business. Random House Trade Paperbacks. New York.). Sobre el tema Lisa Feldman Barrett ofrece la siguiente potente conclusión: “Uno no puede superar la emoción con pensamiento racional (…) aún y cuando te sientes racional.”
  10. Cuando experimentamos emociones destructivas como el enojo, [resentimiento, rencor][2]o tratos que sentimos injustos, la amígdala secuestra a la razón. Es como si el resto del cerebro se paralizara.
  11. ¿Qué hacer? Goleman nos platica sobre lo que el Dalai Lama le ha relatado (lo cual es material de un nuevo libro que está escribiendo Goleman como celebración por el 80 aniversario del Dalai).
  12. Usar el cerebro racional para actuar con bondad y empatía.
  13. Por ejemplo, si uno está muy enojado por una fuerte discusión o desacuerdo con su consorte o pareja, la primera pregunta es recordar ¿por qué estoy con esta persona?
  14. Cuando uno empieza a razonar lo que sucede neurológicamente es que uno activa la corteza pre-frontal. Este cerebro racional cuando actúa utiliza información de otras partes del cerebro.
    1. Nota de EAM. Cierto, aquí se sienta o localiza lo que en la literatura se conoce como la función ejecutiva del cerebro, el gran orquestador, el inhibidor, el planeador[3].
  15. ¿Qué hacer según Goleman, según el Dalai Lama?
  16. Actúa con compasión.
  17. Neurológicamente la compasión es un reflejo de tres funciones neuronales o cerebrales:
    1. Empatía cognitiva: saber qué pasa con el otro
    2. Empatía emocional: sentir lo que el otro siente
    3. Preocupación empática: detente en el camino; detén el ritmo de tu ajetreada vida diaria y, por favor, mira a la otra persona.
  18. Goleman pausa y cuenta una fábula, con un fabuloso mensaje inspirador:
    1. Un abuelo le cuenta a su nieto que tiene dos lobos dentro de sí mismo que luchan todo el tiempo: uno bueno y otro malo. El niño pausa y le pregunta: ¿Y cuál de los dos gana? El Abuelo responde: al que yo alimente más.
    2. NOTA de EAM: Busqué la historia en internet y encontré su origen. Es una fábula que se origina en una leyenda Cherokee[4].
  1. Pero vivimos un mundo muy apresurado que además alimenta a las emociones destructivas, y las escuelas y las empresas inmersas en un mundo tan competitivo, no ayudan, por el contrario, fomentan esa destrucción.
  2. Otro punto importante derivado de los hallazgos neurológicos es que la primera persona beneficiada por un acto compasivo es la persona que lo realiza en primera instancia. La compasión detona todo tipo de efectos químicos que nos hacen sentir bien, en paz, contentos.
    1. NOTA de EAM: Esto es totalmente cierto. Existen hasta revistas científicas sobre la compasión. La Universidad de Stanford tiene un Centro de Compasión, con artículos que relatan hallazgos de los beneficios de la compasión, la bondad y los cuidados[5]. Practiquen un buen acto cualquiera, y verán que se siente uno muy bien, de maravilla, el cerebro nos recompensa con torrentes de serotonina. A mí mismo me ha sucedido varias veces, en momentos de ataque de la amígdala procuro ayudar a alguien o buscar mirar, observar con cuidado a la gente. Por ejemplo, hace un par de días; el martes pasado para ser exacto, deambulando por el Campus de la Universidad de Harvard, a las 20 horas, ingresé a la Capilla sin denominación religiosa específica de la Universidad (The Memorial Church). Para mi sorpresa y deleite se llevaría a cabo un concierto coral ejecutado por el Coro de la misma Universidad: Harvard University Choir. IMG_4084Para mi mejor sorpresa, se interpretaría uno de los más hermosos Réquiems de la historia de la música: Réquiem in D Minor, op. 48 de Gabriel Fauré[6]. Bueno, el punto más importante que viene a la historia, es que ahí sentado a mi derecha en la banca contigua, se encontraba un hombre mayor de unos ochenta años, así parecía. Grande, robusto, encorvado, con melena y mal vestido, la mirada cabizbaja y triste y el corazón roto. Yo mismo estaba emocionalmente susceptible. No sé porqué, pero al final del concierto, me esperé a que el hombre se levantara y caminara. Por fortuna pasó cerca de mí; con paso apesadumbrado, lento, como quien lleva en sus espaldas toda la tristeza junta de una vida desigual, sufrida, se retiró del recinto. Pude observar cómo a su paso la gente lo evitaba. Lo miré profundamente y traté de sentir su dolor y lo sentí; salí caminado junto a él hasta que desapareció en la penumbra de una noche fría. Mi compasión por él, me benefició más a mí que a él. Pero por unos momentos, este hombre desolado, me pasó toda su tristeza, y no hice más que sentir compasión sincera, que al mismo tiempo me dejó tristeza, pero no sé, una especie de ecuanimidad. En otra ocasión, hace ya diez años, un par de meses antes de que mi padre muriera, estaba yo sentado junto a él en su recámara. Por tristeza, durante muchos meses antes, el sufrió dolores físicos y emocionales fuertes. Uno de ellos, la falta de capacidad de articular sus pensamientos en palabras. Bueno, en esa noche triste, le tomé su mano, la coloqué entre mis dos manos y le dije algo así: “papá, yo sé que estás sufriendo; y también que no puedo hacer nada para quitarte tu dolor. Pero quiero que sepas que no hay un instante en el día que no piense en ti; que no sienta tu dolor y tus emociones; que no me sienta cerca de ti.” La respuesta de mi padre fue una sonrisa de agradecimiento eterna; una sonrisa que guardo en mi memoria de largo plazo y que me alimenta con paz y con sentimientos de sublimación y serenidad. Un tercer ejemplo, me ocurrió hace dos años. También en un momento difícil para mi. Estaba yo por partir de viaje hacia Bolivia. Además de mi vulnerabilidad, llego al aeropuerto y me entero que mi vuelo estaba retrasado al menos cuatro horas; eso significaba perder la conexión en Bogotá. Y así fue. Lo que ocasionaría muchos inconvenientes. Así fue también. Como recompensa la línea aérea ofrecía cupones para comer. Fui al restaurante. Además de que no tenía hambre estaba enojado y con otras emociones destructivas. Antes de levantarme decidí obsequiar mi cupón. Pero quería dárselo a la persona que según yo lo necesitaba más. Entonces me dediqué a buscarla. La encontré. Era un trabajador de limpieza del aeropuerto, el más viejito, que limpiaba con lentitud y en posición cabizbaja; que traía en su espalda, el dolor de toda una vida sufrida. Era una de aquellas personas que siempre están ahí, pero que nunca vemos porque siempre vamos de prisa. Me levanté y le obsequié mi cupón. Se quedó varado. Al retirarme me di cuenta que el viejito no se movía. Me acerqué, le expliqué de qué se trataba, lo tomé del brazo y lo llevé al restaurante. Llamé a la gerente y le expliqué la situación. Para mi sorpresa la gerente reaccionó con inmensa amabilidad y con mucho respeto llevó al señor a su mesa. Antes de partir, volteó, no me dijo nada, pero mostró una sonrisa profundamente sincera. Esa expresión, esa sonrisa, me dio serenidad por varios días; además, cada vez que recuerdo el incidente me hace sentir pleno y tranquilo. En fin. Sucede lo contrario cuando nuestra actitud es la opuesta: egoísmo, enojo, frialdad, envidia. Todo esto no tiene nada que ver con una lección de moral o ética; es pura neurociencia y química. Practiquen hoy o mañana un acto compasivo o bondadoso y van a sentir la reacción neuronal. Por ejemplo, una propina generosa a un trabajador de limpieza en los baños públicos del aeropuerto puede ser un ejemplo. Verán la sonrisa. Sus neuronas reaccionarán con químicos que dan la sensación de tranquilidad y plenitud. Si cuesta trabajo y lo haces, la recompensa es mayor. Extraña bioquímica del ser humano.
  3. ¿Por qué los jefes son arrogantes? La respuesta de la ciencia: “en general las personas de alta posición o poder no escuchan a las personas de menor posición y poder.” Sucede lo contrario con las personas de menor nivel en la escala jerárquica, social o política. Ellos ponen más atención a lo que dicen las personas de poder. Uno puede ser dueño y al mismo tiempo humano. El cerebro nos recompensa. El ejemplo que ofreció Goleman es el siguiente: “Nosotros no empleamos a la gente para hacer pasteles; hacemos pasteles para darle empleo a la gente.”

Nota de EAM: Sobre este tema de los líderes poderosos y el narcisimo hay mucha literatura. En el pequeño libro de mi autoría “Democracia,transparencia y educación: demagogía, corrupción e ignorancia” existe una sección intitulada “Líderes narcisistas, líderes carismáticos” que abunda sobre el tema. México: Siglo XXI Editores. 2018.

  1. Según el Dalai Lama, debemos tratar de entender las causas más profundas de los problemas. Debemos ayudar a las personas para que se ayuden a sí mismas.
  2. Otra forma de cambiar el mundo es que las mujeres ocupen más posiciones de liderazgo. Según la neurociencia el cerebro de las mujeres reacciona por naturaleza con más empatía ante el dolor ajeno que el cerebro del hombre. NOTA de EAM: Cierto las mujeres por razones naturales producen más oxitocina que los hombres: la hormona del amor, la confianza, la conexión y empatía.
  1. Otras formas de ayudar al mundo es eliminando nuestras marcas dañinas que todos nosotros dejamos para el deterioro de la naturaleza o de los recursos naturales. Actos como usar la bicicleta en lugar del automóvil, usar menos plástico (que no se degrada); consumir productos menos dañinos, ayudan a uno y a todos. Por ejemplo, Goleman mencionó el trabajo de Ski Deep[7], una aplicación para teléfonos inteligentes con página electrónica de una organización protectora del ambiente que clasifica a cerca de 80, 000 cosméticos por su nivel de toxicidad. El objetivo es educar al consumidor cuando compra un producto sobre el daño que se hace a sí mismo y a la naturaleza.
  2. La mayor parte de los objetos que hacen nuestra vida diaria fueron pensados y fabricados antes de la época moderna, antes de la conciencia ambiental. Por tanto, el mundo y las empresas, necesitan hacer todo de nuevo, con conciencia ambiental.
  3. Dalia Lama dice, según Goleman: “debemos repensar el conflicto y resolverlo con diálogo no con guerra”.
  4. Narcisismo de las diferencias o desacuerdos menores. Pelear por todo. ¿Cómo evitar ese narcisismo cotidiano? “Con el contacto personal cercano; habla con la gente con la que no estás de acuerdo; educa a tu corazón”. Para ello debemos, según Goleman, educar a los niños y a nosotros mismos en el aprendizaje social y emocional, que consiste en: hacer el bien a uno mismo, hacer el bien a los demás; agregar mentalización (mindfulness), compasión y pensamiento sistemáticos.
  5. Hasta un lenguaje agresivo o malas palabras puede ocasionar que el cerebro nos haga sentir mal. En un estudio realizado con niños de seis años de edad se encontró que hablarles con groserías ocasionaba sentimientos incómodos en los pequeños.
  6. Según otro estudio realizado en Nueva Zelanda con niños de edad escolar se encontró que el control cognitivo (reflexionar sobre lo que se hace, actuar con compasión) predice más el éxito financiero en la vida adulta de los pequeños que los niveles de Coeficiente Intelectual (CI) o el ingreso o riqueza de los padres.
  7. Tres preguntas debemos hacer, según Dalai Lama para cualquier decisión:

¿Quién se beneficia? ¿Me beneficia a mí nada más o a todos los demás? ¿El beneficio es pasajero o para el futuro?

  1. Ante una pregunta de un joven estudiante sobre cómo afectan las redes sociales virtuales a la conducta y al cerebro, Goleman dijo, que el cerebro humano está diseñado para la interacción persona a persona; es mucho más fácil la empatía, la conexión y el funcionamiento de las neuronas espejo en cercanía física que a través de mensajes, correos electrónicos, o redes virtuales. Es muy agradable tener la capacidad de comunicarse todo el tiempo; pero cómo afectará o beneficiará al cerebro que está diseñado para el contacto humano directo, tendremos que averiguarlo todavía.
  2. Al final yo le pregunté: ¿Has experimentado ataques de la amígdala y si lo has vivido, cómo la calmas? Después de una sonrisa larga, contestó: mentalización y buscar formas alternativas de enfrentar la situación que detonó la emoción destructiva.
  3. Goleman terminó su conferencia invitando a los asistentes a pasar al piso superior donde se vendían sus libros.
  4. La sala de la Universidad de Leslie, que se ubica muy cerca de la Universidad de Harvard, justo a un costado del Radcliffe College, estaba completamente llena con una audiencia de 300 personas.
  5. Nota de EAM: Además de los libros de Goleman, para quienes quieran profundizar en el tema de la mentalización y la compasión sugiero la lectura del libro: Buddha’s Brain: The practical neuroscience of happiness, love, and wisdom. Autor: Rick Hanson. Editorial New Harbinger Publications.

[1]Sobre la amígdala hay mucha información en la red y Wikipedia tiene buenos artículos al respecto. Un par de referencias una en inglés y otra en español para quien quiera profundizar: https://nba.uth.tmc.edu/neuroscience/s4/chapter06.html http://www.um.es/analesps/v20/v20_2/05-20_2.pdf[2]Los corchetes son del autor EAM. [3]Me refiero a este tema con más amplitud en mi libro: La cultura del aprendizaje: hogar y escuela del siglo XXI. http://eduardoandere.net/publicaciones/libros.html[4]La fábula se encuentra aquí: http://www.firstpeople.us/FP-Html-Legends/TwoWolves-Cherokee.html[5]Stanford University, Escuela de Medicina: The Center for Compassion and Altruism: http://ccare.stanford.edu[6]Encontré en Youtube una hermosa interpretación por si quieren escucharla mientras terminan de leer esta nota; pero se aprecia mejor, en un lugar tranquilo cerrando los ojos, reposando la mente y el ser entero, y es preciso escucharlo todo, de principio a fin: https://www.youtube.com/watch?v=UnilUPXmipM[7]http://www.ewg.org/skindeep/