Acerca de Eduardo Andere M.

Analista y escritor sobre aprendizaje y educación. Investigador visitante del Colegio de Boston. Writer, lecturer, and advisor on topics of learning and education. Visiting scholar at Boston College.

¿Debo sacar a mis hijos de la escuela?

Videoconferencia

 

¿Debo sacar a mis hijos de la escuela?

 Dr. Eduardo Andere M. Perfil

Objetivo. Ayudar a los padres de familia y a las escuelas a sopesar las decisiones durante la pandemia.

 Dirigido a: padres de familia, directivos escolares, autoridades educativas y toda persona interesada en educación y aprendizaje.

Fecha: Septiembre 22, 2020

Horario: de 19:00 a 20.30 HORAS (hora centro de la Cd de Mx) en los días señalados.

Contenido:

Temas
1. ¿Debo sacar a mis hijos de la escuela? Ventajas y desventajas
2. ¿Qué deben hacer las escuelas para ayudar a los padres a decidir?
3. ¿Cuándo y cómo abrirán las escuelas sus puertas?
4. ¿Qué hacer mientras se abren las puertas?

 Inversión por participante con libro:

  • 530 pesos (El precio incluye IVA. Se otorgará recibo fiscal a los participantes).

¿Qué incluye la inversión con libro?

  • Videoconferencia en la fecha señalada
  • Libro: ¡Aprender! Emociones, inteligencia y creatividad
  • Envío del libro a domicilio en la república mexicana

Inversión por participante sin libro:

  • 290 pesos (El precio incluye IVA. Se otorgará recibo fiscal a los participantes).

¿Qué incluye la inversión sin libro?

  • Videoconferencia en la fecha señalada

Plataforma: GotoMeeting

CUPO LIMITADO

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Abiertos por la globalidad; encerrados por la globalidad. ¿Qué hacer?

Abiertos por la globalidad; encerrados por la globalidad. ¿Qué hacer?
Por Dr. Eduardo Andere M.

El año 2020 pasará a la historia como el año en el que el mundo se detuvo. Ahora, vivimos en la virtualidad. Las calles de todas las urbes y ciudades del mundo están desoladas; las personas también están desoladas, atrapadas en su propio aislamiento. El mundo se detuvo de golpe. Se acabaron las prisas, el tráfico, el ruido, los comensales, las aglomeraciones y, junto con ellos, las escuelas. ¿Qué hacer?
Esta crisis, como muchas otras, pasará. Y cuando pase, después de un tiempo, otra crisis llegará. Y volverá a pasar y así. Por tanto, la lección es adquirir habilidades para enfrentar y superar crisis, incertidumbre y desolación. ¿Cuál es el dominio de conocimiento que nos otorga esas habilidades? Liderazgo, empezando por uno mismo. Ser líder de uno mismo significa levantarse aún y cuando el cuerpo y la mente se resistan; leer y ser creativo cuando todo parece inútil, inerte, inamovible. Aprender algo nuevo; escribir algo nuevo; hacer algo diferente. Por ejemplo, si el encierro ocurre entre familias con hijos en edad escolar, en lugar de obsesionarse por cumplir un currículo que no podrá cubrirse de cualquier manera, aprovechar el momento para estar con los hijos, disfrutar, conversar, jugar juntos, relajarse juntos, crear juntos.
Si uno esta solo, o acompañado, y con abundancia de tiempo, que es lo que la mayoría ahora tenemos, es tiempo de escribir esa novela, ese cuento, esa poesía, o pintar ese cuadro, o arreglar la casa, cultivar o cuidar plantas, componer una pieza musical, aprender un idioma, y, por qué no, ver una película interesante en familia. Es tiempo de meditar, de apreciar la vida, de pensar en las prioridades, de valorar lo que uno tiene, de cuidar la naturaleza, de discernir formas de ahorrar en todo, de reducir los desperdicios y la basura, de reciclar.
Lo más triste de todo, sería que cuando la crisis termine, regresemos al mundo como éramos antes, es decir, dominados por el ímpetu individualista, donde la única empatía que practicamos es con nosotros mismos. Necesitamos una nueva humanidad: más global, menos nacionalista, menos individualista, menos destructiva, menos avara, menos cruel y más empática, más cooperadora, más ligera, más productiva, más responsable con el medio ambiente, más justa y menos ideológica.
No fue la fuerza de la justicia, ni el éxito de los mercados, ni las organizaciones internacionales lo que unió a la humanidad y la detuvo a pensar, fue un virus. Un coronavirus que, a pesar de ser un microorganismo tremendamente insignificante y no celular, solo se reproduce al secuestrar de manera sinuosa y furtiva a otros organismos celulares muy complejos como ocurre con el ser humano con alrededor de 37 billones de células. En este caso menos es más. Lo único que nos queda es actuar con inteligencia y liderazgo. La crisis pasará, lo que quedará es el aprendizaje individual y colectivo.

¡Aprender! Emociones, inteligencia y creatividad

Aprender Portada¡Aprender! Emociones, inteligencia y creatividad es el título de mi nuevo libro publicado por Siglo XXI Editores y prologado por el Dr. Antonio Rizzoli Córdoba, neurólogo pediatra. Es un libro diferente a mis obras anteriores porque está escrito, no desde el escritorio del investigador, sino desde la mente del maestro, padre de familia y aprendiente que, ensimismada en su proceso de aprendizaje, contrasta lo que la ciencia dice sobre dichos temas y lo que las escuelas y las mejores prácticas de crianza promueven para un desarrollo integral de los niños, los jóvenes y, por que no, los adultos también.

El libro te lleva de la mano sobre los avances de la neurociencia y la forma en la que aprende el cerebro; sobre la crucial importancia de la crianza para el resto de la vida; sobre la forma más adecuada de relacionar a los maestros con los niños; y sobre la importancia de enseñar las emociones para aprender las ecuaciones y no al revés. El libro esboza también las modernas teorías de la neuro-construcción de las emociones y las cogniciones. Estos temas se engarzan con las habilidades que papás y maestros de todo el mundo debemos enseñar a los niños y jóvenes para enfrentar los tremendos desafíos del siglo XXI y la rampante globalidad. No solo criamos a nuestros hijos en el hogar ni enseñamos a nuestros alumnos en las escuelas para saber más, sino para aprender a crecer, para conocer cómo funciona nuestro cerebro, para distinguir las emociones de las razones y para crear, fomentar o cambiar hábitos que nos anclan en lugar de propulsarnos.

El hilo conductor del libro es el aprendizaje, con tres sólidas secciones: emociones (para conocernos mejor), inteligencia (para tomar mejores decisiones) y creatividad para explotar mejor el potencial de cada uno. Cuando yo estaba escribiendo estas líneas comparaba mis emociones con mis pensamientos y palabras y me re-descubrí como ser humano y un ser sensible y racional. Me di cuenta que al mismo tiempo que estudiaba las ciencias de las emociones, la inteligencia y la creatividad, estaba escribiendo el tratado de mi propio crecimiento. Espero que la lectura de este libro, no solo te acerque a la literatura científica y las mejores prácticas de crianza y enseñanza, sino que te ayude a entender tus procesos emocionales y racionales internos. Y con ello a crecer. Si crezco yo y si creces tú, todos los que están a nuestro alrededor crecerán, para una vida más plena, saludable y longeva.

Aprender contraportada

Escuelas y Universidades ante el COVID-19

Planes contingentes en escuelas y universidades para el COVID-19

Por Eduardo Andere M.

No sabemos con precisión cómo se extenderá el COVID-19. La declaratoria de Pandemia por parte de la OMS el 11 de marzo, es un indicador de atención. Como dice la Organización Mundial de la Salud no es algo que debe tomarse a la ligera. Lo cierto es que los casos han crecido en el mundo con mucha rapidez. Según la OMS para el día de hoy, marzo 12, 2020, existen casi 125 mil casos en 111 países o territorios. Por tanto, como sugiere el aforismo “debemos prepararnos para lo peor esperando lo mejor”.

Independientemente de las recomendaciones de las organizaciones especializadas, como la OMS o de las recomendaciones o alertas sanitarias tanto de la SEP como de la Secretaría de Salud que en mi opinión debieran actualizarse diariamente, las escuelas y universidades de todo el país deben empezar, si no lo han hecho ya, a preparar planes contingentes, escalonados y emergentes para el informar, prevenir y actuar según lo requieran las circunstancias.

Deben estar muy atentos a las recomendaciones sanitarias. Un buen empiezo es con el portal del OMS en inglés o su versión un poco más acotada en español.

La primera acción de los directivos y personal de las escuelas y universidades, y para este caso de todas las demás organizaciones, es tomar las cosas con calma. No importa qué tan negativo se torne el fenómeno la calma moderada supera a la ansiedad creciente.

¿Qué hacer?

Los directivos escolares y universitarios deben considerar, al menos, las siguientes acciones:

  1. Integrar un grupo de trabajo liderado por ellos mismos pero formado por un colectivo que monitoree e inicie la redacción de planes de contingencia.
  2. Los planes y acciones de contingencia deben realizarse de manera escalonada: primero para informarse e informar; después para prevenir y tercero para aplicar protocolos, también escalonados.
  3. Los planes y acciones deben dirigirse a los grupos o agentes que atienden las escuelas y universidades: alumnos, maestros, personal en general, familias, y comunidad escolar y universitaria en general.
  4. Desde el punto de vista pedagógico, es también importante preparar a todos los agentes de lo que debe o debiera hacerse en cada momento o instante según evolucione el fenómeno del COVID-19.
  5. Si bien la literatura especializada es muy crítica de los beneficios pedagógicos de las tecnologías de información y telecomunicaciones comparados con los de la educación presencial, en casos de posibles emergencias como la comentada, las TIC y las pantallas, el internet y las aplicaciones, pueden ser de mucha utilidad para continuar con los esfuerzos pedagógicos.
  6. Finalmente, las acciones que llevan un mensaje de calma y responsables, con alertas suficientes y oportunas, logran un efecto positivo en las personas y comunidades.
  7. La mejor estrategia, aunque nada grave suceda, es prepararse, y prepararse en estas circunstancias, comienza con cambiar los hábitos mínimos de higiene para todos los casos como son: lavarse las manos con jabón suficiente y por 20 segundos constantemente, utilizar gel alcohólico anti-bacterial, evitar saludar de mano, besarse y abrazarse, estornudar o toser cubriéndose la boca con cubre-bocas o pañuelos desechables o en el brazo, desinfectar y limpiar constantemente superficies, detectar e informar casos con síntomas de infección, auto-recluirse y consultar al médico si uno muestra los síntomas ampliamente informados por las agencias o autoridades sanitarias o educativas.
  8. Planear por contingencias de cualquier índole es un ejercicio que todos debemos realizar en la cotidianidad; más aún para prevenir o atender situaciones o fenómenos como el que vive la humanidad entera en la actualidad.

Después de todo criar y educar es fomentar buenos y saludables hábitos de vida.