Perspectivas de la educación en México

Seminario: De la educación de Peña a la Educación de AMLO

Los días 24 y 25 de agosto de 2018 ofreceré un seminario de dos días sobre las perspectivas de la educación en México en la transición de dos administraciones gubernamentales. No solo se trata de una cambio sexenal de administración y Estado sino de un fuerte cambio en ideologías, métodos y metas. La educación está en medio de ese cambio. Por tanto, este seminario dará poderosas herramientas para quienes toman decisiones y quieren saber los límites del cambio, lo qué sí se puede hacer y lo qué no se puede hacer, lo que padres de familia, maestros y directores de escuela pueden aplicar sin importar los vaivenes de la política educativa. Más información sobre el proceso de inscripción y costos en Seminario. Más información sobre los contenidos en este video:

 

 

Anuncios

La educación de AMLO

En este enlance: La educación de AMLO se localiza mi artículo por extenso “De la educación de Peña a la educación de López Obrador”, cuya versión resumida se publicó en el rotativo Reforma el pasado viernes 13 de julio.

El futuro de la educación en México

 

Seminario

De la educación de Peña a la educación de López Obrador

Todos los libros EAM

Objetivo: El seminario ayudará a los participantes a tener una visión estratégica sobre la educación y el aprendizaje a partir del análisis de la reforma educativa de Peña. Esto les permitirá, por un lado, distinguir los aciertos y errores de la reforma y comprender cualquier rumbo que tome la política educativa de López Obrador; lo que podrá cambiar y lo que no podrá cambiar, y los tiempos. El seminario preparará a los participantes sobre la relación entre la pedagogía y los fenómenos de la vida en el siglo XXI, como globalidad, digitalización, multiculturalidad y la lucha entre la “McDonaldización” de las culturas mundiales y el resurgimiento del nacionalismo y proteccionismo.

Las escuelas no son entidades aisladas de las realidades y fenómenos que las rodean. Por tanto, entre más conozcan los directivos, maestros y autoridades educativas locales sobre los fenómenos que impactan a la política educativa podrán mejorar la planeación escolar, las sesiones cotidianas de aula y la conexión entre la pedagogía y el mundo que enfrentarán los niños y jóvenes cuando egresen de la escuela. El seminario ayudará a los maestros y directivos escolares a entender el lenguaje de los políticos y autoridades educativas y el lenguaje de los exigentes padres de familia del siglo XXI.

El seminario también ayudará a las nuevas autoridades educativas y legislativas de todo el país a realizar una labor más informada sobre lo que sí funciona y no funciona en la educación y el aprendizaje de acuerdo con la ciencia.

Dirigido a:

  • Nuevos funcionarios, legisladores y autoridades en materia educativa y social en los tres niveles de gobierno
  • Directivos y maestros
  • Autoridades educativas de los niveles federal, estatal y municipal
  • Reporteros y columnistas sobre temas de política educativa y social
  • Estudiantes de pedagogía, educación, docencia, psicología del aprendizaje
  • Profesores universitarios y de escuelas normales
  • Padres de familia con fuerte interés en la educación de sus hijos

 

Contenido:

Día 1

Introducción. Globalidad versus localidad

El mito del ciudadano global

Globalidad: ¿fenómeno o valor?

Hace apenas 15 años pensábamos que los niños al salir de la escuela enfrentarían una sociedad más global, más abierta, más interconectada. Hoy, esos niños enfrentan sociedades más cerradas, más proteccionistas, más nacionalistas. ¿Cuál es la lección para el pedagogo?

 Módulo 1. La política educativa y las barreras estructurales

Módulo 2: ¿Qué dice la evidencia sobre los factores que más afectan los resultados educativos?

 Módulo 3: ¿Por qué sociedades tan desarrolladas, tienen resultados educativos mediocres? ¿Qué falla: la educación o la medición de la educación?

 Día 2

 Módulo 4: Aciertos y errores de la educación de Peña

 Módulo 5: ¿Qué puede cambiar López Obrador? ¿Por dónde va México? ¿Qué es imposible revertir?

Módulo 6: El poder del aprendizaje y el poder del pedagogo. ¿Cómo pueden los directivos, maestros y padres de familia asegurar una educación de calidad sin importar el modelo educativo?

Módulo 7: Habilidades y competencias del siglo XXI: lo que aprendimos en los últimos 30 años

Fecha:

Día 1: viernes 24 de agosto de 2018

Día 2: sábado 25 de agosto de 2018

Horario: 8.30 a 17 horas

Día 1

Registro: 8.30

Introducción: 9:00 – 10:00

Módulo 1: 10.00 a 11.30

Receso: 11.30 a 12

Módulo 2: 12: 00 a 14:00

Receso (comida libre): 14:00 a 15:30

Módulo 3: 15:30 a 16:30

Ajuste de tiempo: 16:30 a 17:00

Día 2

Módulo 4: 9:00 – 10:00

Módulo 5: 10.00 a 11.30

Receso: 11.30 a 12:00

Módulo 6: 12: 00 a 14:00

Receso (comida libre): 14:00 a 15:30

Módulo 7: 15:30 a 16:30

Ajuste de tiempo: 16:30 a 17:00

INFORMACIÓN GENERAL

Costo:

Para inscripciones a partir del 1 de agosto al 20 de agosto de 2018.

4, 408 pesos IVA incluido

Para inscripciones a partir del 21 de agosto de 2018 o el día del evento.

5, 104 pesos IVA incluido

En todos los casos: CUPO LIMITADO.

DESCUENTO

INDIVIDUAL: LOS PARTICIPANTES A LOS CURSOS O SEMINARIOS ABIERTOS DEL DR. ANDERE DURANTE 2017 o 2018, RECIBIRÁN UN 20% DE DESCUENTO EN EL COSTO DE INSCRIPCIÓN.

GRUPAL: PARA GRUPOS DE CINCO PERSONAS PROCEDENTES DE UNA MISMA INSTITUCIÓN LA SEXTA PERSONA NO CUBRE EL COSTO.

LOS DESCUENTOS INDIVIDUAL Y GRUPAL NO SON ACUMULABLES.

EL PRECIO DEL EVENTO INCLUYE

  1. Seminario taller presentado por el Dr. Eduardo Andere M.
  2. Material sobre las sesiones de trabajo entregado en formato electrónico (PDF) a cada participante ya sea por correo electrónico o descargable de algún URL un día antes del evento. Cada participante decidirá si lo imprime o lo utiliza en formato electrónico. Se entregará el material de acuerdo con los días de inscripción de cada persona.
  3. Café, refresco, agua o ambigúes en los recesos
  4. Constancia firmada por el Dr. Andere
  5. No se entregarán carpetas, ni lápices, ni plumas, ni gafetes, en el evento.
  6. Las comidas no están incluidas, ni los gastos de hotel o viáticos en general.

LUGAR

Hotel Galería Plaza. En las calles de Hamburgo 195, Zona Rosa, Ciudad de México. El hotel está ubicado a una cuadra de la Avenida Reforma a la altura de la glorieta del Ángel de la Independencia.

ESTACIONAMIENTO

Se gestionará una tarifa especial de todo el día por día que deberá ser cubierta por los asistentes.

PROCEDIMIENTO DE INSCRIPCIÓN

PASO 1: REALIZA TU PAGO

Por Banco:

BBVA BANCOMER

Eduardo Andere Martinez

Depósito en ventanilla Cuenta: 0131324462‬

Transferencia electrónica (CLABE): 012180001313244622‬

Por PAYPAL: DA CLIC AQUI PARA SER DIRECCIONADO A PAYPAL

PASO 2:  En todos los casos para completar  y asgurar tu inscripción debes enviar un correo electrónico a pulso@eduardoandere.net con los siguientes datos:

Nombre(s) completo(s) de participante(s). Escuela o Institución de Procedencia. Correo electrónico. Número de teléfono. Comprobante de pago. Datos fiscales completos para facturación en su caso.

Recibidos los pagos y la información anterior se les enviará un correo electrónico confirmando el registro. Si no reciben correo de confirmación no se completa el registro.

Política de devolución: No se darán devoluciones a partir del 11 de agosto de 2018.

Para informes: pulso@eduardoandere.net

 

Los candidatos y el futuro de la reforma educativa

¿Qué pasará con la educación, con la SEP, con el INEE, con la evaluación de maestros? ¿Continuará la reforma educativa?mexicosigueenriesgo2

Viviremos algunos meses de incertidumbre. Recordemos que el lenguaje de los políticos en campaña es diferente al lenguaje de los gobernantes y legisladores. En campaña nada importa más que ganar las elecciones. Así que las verdaderas intenciones se sabrán en algunas semanas más, una vez que tengamos gobernantes y legisladores electos. Sabemos lo que ellos han dicho en sus plataformas y en los debates. La información más reciente es la del debate del martes 12 de junio pasado. La ventaja de lo dicho en el debate sobre lo dicho en las plataformas es que todos nosotros escuchamos de las bocas de cada uno de los candidatos lo que ellos harían. En cambio, lo que está escrito en sus plataformas pasa por muchas plumas que enfatizan o suavizan, pero que no necesariamente refleja el pensamiento exclusivo de los candidatos.

Con base en dicho debate, los tres candidatos punteros dijeron, entre muchas otras cosas, lo siguiente:

López Obrador (LO) que “cancelará la mal llamada reforma educativa” principalmente en lo que toca a la evaluación de maestros y su rendición de cuentas. Si la reforma educativa tiene en grandes rasgos dos componentes: 1) la evaluación, idoneidad, ingreso y promoción de docentes y directivos; y, 2) el nuevo modelo educativo (es decir los nuevos currículos y libros de texto), hasta ahorita lo único que sabemos es que LO está más preocupado por el primer tema que por el segundo. Lo que dijo claramente es que preparará una nueva reforma educativa con los maestros y los especialistas y que mandará iniciativas al Congreso. Preparar una reforma toma tiempo. Mientras tanto hay normas que cumplir y ejecutar. El nuevo ciclo escolar comienza en agosto de 2018, más de tres meses antes del cambio de gobierno. Cualquiera que sean las intenciones, la reforma continuará para el próximo ciclo escolar. Si viene algún cambio será para los siguientes ciclos escolares. ¿Por dónde vendrán las ideas y los puntos finos de la nueva y “auténtica reforma educativa” de LO? Tenemos que esperar para ver. Hasta que su equipo de transición, en su caso, empiece a consultar, analizar y ventilar propuestas sabremos por dónde irá. Por lo pronto, el enorme transatlántico de “la educación” zarpará en agosto de 2018. Cambiar su inercia llevará tiempo y será costoso. Así le sucedió al Titanic.

Ricardo Anaya (RA) fue menos preciso por cuanto a la Reforma Educativo, dijo, palabras más o palabras menos, que no permitirá que las plazas se vendan o hereden. Y luego se enfocó al tema de la tecnología, de las brechas digitales y de la capacitación de maestros más que la evaluación. Pero, en esencia, dijo que sostendría lo fundamental de la reforma educativa. Como RA a diferencia de LO sí mencionó una medida que no requiere aprobación del Congreso, sí es posible observar, analizar y criticar. Dijo, si no me equivoco, que le entregaría un teléfono inteligente a toda la población y que a todos los estudiantes de educación media superior y superior les entregaría una tableta. Bueno, estas son medidas completamente populistas y rechazadas por la literatura seria en la materia. No es regalando artilugios tecnológicos como se mejorará la educación de los niños y jóvenes, o reducirá la desigualdad tecnológica y socioeducativa del país. Puede ser inclusive hasta contraproducente. Este punto sí es claramente negativo. Sí mencionó algo importante respecto al gasto reducido dedicado a la capacitación de los maestros por debajo del gasto destinado a la evaluación. Este es un punto positivo de reflexión para reorientar la política de evaluación educativa junto con las acciones de capacitación y profesionalización docente. Cuando Leonardo Curzio le hizo la pregunta “qué era mejor, si evaluaciones con base en muestras aleatorias o censales”, RA, notablemente se confundió sin saber técnicamente a lo que Curzio se refería.

Finalmente, el más moderado de todos, que en general sostuvo en casi todas las áreas que la solución era seguir haciendo, más o menos, lo que se ha hecho, es José Antonio Meade. Con él la Reforma Educativa continuaría prácticamente sin ninguna modificación, se consolidaría.

Lo realmente preocupante, en el fondo, para México y los mexicanos, es que los tres candidatos punteros, en mi humilde opinión, lucieron por el desconocimiento de las causas del problema educativo y las formas de resolverlo; prefirieron las acusaciones mutuas que las ideas novedosas y apropiadas. Además, se puede entrever en su lenguaje de política educativa, que no han estudiado a fondo la forma en la que los gobernantes y legisladores pueden ayudar a mejorar la educación. La retórica no ayuda.

Hay una buena noticia. No importa qué hagan, no importa por dónde se vaya el enfoque personalísimo de su política educativa, existe algo que ellos no pueden afectar. ¿Qué es eso? El aprendizaje. El aprendizaje es, en realidad, una función de la intimidad pedagógica que ocurre en el hogar y en el aula. En el nivel del aprendizaje de los cerebros de cada uno y de todos nosotros, lo que realmente importa, no es tanto el recurso o el discurso, sino la interacción humana entre los maestros y sus alumnos, entre los padres de familia y sus hijos.

Con o sin reforma educativa, la función de aprendizaje, es un debate entre el cerebro y la mente, una interacción humana entre los líderes pedagógicos y los aprendientes. Portada Director de escuela s xxiEs la decisión personal de tomar un libro, hacer ejercicio, comer sanamente, tocar un instrumento, crecer, en lugar de ver televisión, usar los artilugios tecnológicos sin fines pedagógicos o productivos, estancarse en el diván o comer sin control cognitivo cualquier cantidad de azúcar y comida chatarra. Hasta donde yo percibo, eso no depende de ninguna política o reforma educativa, depende sí, de la interacción humana; de una decisión no de ser los mejores sino de ser mejores. No importa qué hagan los candidatos, si lo que hacen las escuelas y los maestros, lo que hacen los padres de familia, es fomentar una cultura de aprendizaje. cultura_aprendizajeEn el póker de la educación, la cultura de aprendizaje mata a la política educativa.

 

El conocimiento acumulado contra las ideas prácticas.

Columna del Dr. Eduardo Andere M., el día de hoy en el periódico Reforma, intitulada “Nueva escuela para el siglo XXI” trata sobre tres temas: 1) cuestionamiento de lo que significa ser experto o tener mucho conocimiento en nuestros días; 2) la carrera entre los cambios de la sociedad y los cambios de la educación; 3) las características esenciales de la escuela y la universidad en el futuro.Columna EAM Reforma Mayo 25 18

Los candidatos y la educación

La educación es lo que menos importa a los candidatos. Lo importante ahorita es ganar las elecciones. La elección es la flor imperial del póquer político. Para ganarla los políticos harán lo que sea. Desde campañas manipuladoras en sus mensajes públicos hasta arreglos abiertos o subrepticios. En el mundo de las elecciones todos los políticos son realistas. En este sentido es preciso recordar la esencia del pensamiento de Maquiavelo contenida en el capítulo 15 de su obra máxima “El Príncipe”. Ahí, Maquiavelo dice, en esencia, que el príncipe que quiera mantenerse como tal debe aprender a no hacer lo debido, correcto o bueno de acuerdo con las circunstancias. Así que todavía faltan muchas cosas que ver y no ver en la Alta Política, antes de saber lo que pasará con la educación en la Baja Política.

La lucha por la silla presidencial será cruenta como son todos los juegos de suma cero. Lo que uno gana el otro lo pierde. En la democracia, a diferencia de formas impuestas de poder, la única herramienta válida es la persuasión. Otras herramientas de naturaleza sinuosa serán utilizadas por los candidatos bajo la máxima de Maquiavelo, pero ocultadas detrás de un velo de virtud y democracia.

Estos príncipes o candidatos a príncipes son astutos y saben que la democracia se mezcla con la ignorancia a través de un elemento que facilita la solubilidad, este es, la mercadotecnia. Es decir, la envoltura es más importante que el regalo. Hasta el día de hoy, lo único que tenemos de los tres candidatos más sobresalientes, son envolturas.

En la democracia, el antídoto para la simulación de la envoltura es lo contrario a la ignorancia, es decir, conocimiento, no necesariamente educación. Un elector conocedor sabe distinguir entre la envoltura y lo envuelto; sabe leer entre líneas.

Los tres candidatos más conspicuos han envuelto a la educación. Anaya ha mencionado que revisará la reforma educativa, López Obrador que la anulará para realizar una verdadera o auténtica reforma educativa y ha dicho que designará a Estaban Moctezuma como titular de la SEP, y Meade que la consolidará. Ninguno de los tres ha dado los detalles de su revisión, abrogación o consolidación.

En todo caso, la discusión sustancial en materia educativa surgirá en el período que ocurre entre la designación del presidente electo y la toma de posesión en diciembre de 2018.

Sin afán de hacer predicciones, “especialmente cuando se trata del futuro”, y asumiendo que ningún ganador decida un modelo educativo drásticamente diferente a lo que marca la ciencia y la práctica educativa internacional, ¿qué es lo que el candidato una vez electo, podría cambiar?

Para responder lo anterior dividiré a la reforma educativa en dos grandes capítulos, las instituciones y la pedagogía. En las instituciones se ubican las reglas o arreglos que definen el sistema centralizado o descentralizado, la evaluación educativa y magisterial y el financiamiento a la educación. En la pedagogía ubicaría a los currículos y ambientes de aprendizaje. La reforma educativa actual es centralizadora en lo institucional y está orientada al aprendizaje en lo pedagógico, al menos en la retórica. La centralización podría cambiarse; la orientación al aprendizaje es imposible de cambiar, porque no sólo responde a hallazgos de investigación, sino que va de la mano con las formas naturales y socio-ambientales del aprendizaje de niños y jóvenes.

escuela_rotaokRegresar a una pedagogía centrada en la enseñanza sería retroceder 100 años. Por tanto, lo que el cambio más radical haría en la educación es descentralizar la política y evaluación educativas. Estos cambios no trastornarían a la pedagogía en el aula y en el hogar. Los maestros y padres de familia podrían seguir aplicando el mismo enfoque de aprendizaje con una SEP nacional o 32 SEP estatales; con un INEE nacional o 32 estatales. Quizá, en mi opinión, es tiempo de cambiar los arreglos centralizadores centenarios por un andamiaje mucho más descentralizado, con escuelas y libros de texto menos estandarizados, con un esquema completamente nuevo de atracción y formación magisterial y con un desarrollo educativo y escolar mucho más contextual. Por supuesto que para cambiar los resultados educativos antes o en tándem deben resolverse otros problemas estructurales como pobreza, desigualdad y corrupción.

 

El nuevo modelo educativo y las elecciones del 2018

IMG_4587No recuerdo un currículo escolar cuya vigencia iniciara tres meses antes de un cambio de gobierno federal. El nuevo plan y los programas de estudio (PPE) de la educación básica publicado por la SEP en el DOF el 29 de junio pasado, entrarán en vigor gradualmente a partir de agosto de 2018, con “doce ciclos lectivos de vigencia mínima”.

La vigencia mínima obligatoria es inusual, sobre todo si consideramos que el PPE es una norma administrativa implementada por un Acuerdo (07/06/17) firmado por el titular de la SEP. Una simple instrucción del nuevo presidente derribaría el modelo educativo de Peña.

Lo novedoso no es el PPE per se. El documento sigue las líneas de las reformas educativas de México desde la década del 2000 y el Acuerdo de Articulación de 2011. También sigue, aunque de manera obtusa, a las dos grandes líneas de reforma educativa del mundo, el conductismo renovado y el constructivismo. El nuevo currículo mexicano se las ha arreglado para navegar entre los dos paradigmas, como si los redactores trataran de mezclar en un cóctel dos visiones opuestas de la educación.

En fin. La pregunta es, ¿qué sucederá? Se aproximan tres etapas por las cuales tendrá que pasar el nuevo currículo. Primera, el destape. En esta etapa, si la educación será el producto que cautive al elector, la única variable de control es para el partido en el poder. El gobierno actual es el único que puede usar a la educación como moneda de cambio, pues la reforma educativa fue lanzada por el gobierno de Peña. En este tenor, el candidato sería Nuño. Para el resto de los contendientes, el tema es completamente exógeno. Nada qué hacer. Ningún otro partido o candidato colocaría a la educación como el tema central de su campaña.

Segunda, el período electoral. Aquí observaremos dos posibles caminos. Si el candidato oficial es Nuño, el ring de las campañas será la educación, “va con todo”. Los candidatos opositores no tendrán más opción que utilizar a la educación como costal de box. A darle duro. La reforma educativa será fuertemente atacada, no por sus méritos y debilidades técnicas, sino por su valor político. Si se desprestigia a la reforma; se desprestigia a su candidato. Si el candidato oficial no es Nuño, la educación dormirá en sus laureles como tema colateral por algunos meses, hasta la siguiente etapa.

Tercera, la transición. Aquí el árbol de decisión se bifurca aún más. Si Nuño es el candidato ganador el PPE se aplicará como está previsto; el juego termina con certidumbre total. Si Nuño no fuera el candidato o perdiese las elecciones, la educación entrará en un impasse. La bifurcación quedaría así. Si Nuño como candidato pierde (recordemos que en la segunda etapa el tema del ring es la reforma educativa), en parte sería por el golpeteo de los candidatos opositores. Ellos habrían expuesto a la reforma educativa a partir de los pendientes estructurales, a saber: pobreza, desigualdad, segregación, centralización, democratización auténtica de los sindicatos, nueva formación inicial de maestros antes de una reforma curricular para estudiantes, descentralización real de la política educativa hacia estados y municipios, la revisión del poder del INEE, etc.IMG_4154

En dicho tenor, el presidente electo, tendría un dilema: ¿Qué hacer con la reforma educativa cuando ya se tienen dos PPE tanto para educación básica como para media superior? Además, sería un modelo que bien podría jalar tanto al conductismo como al constructivismo. Para abundar, el candidato electo debe enfrentar los argumentos de que en la redacción del modelo participaron muchas personas, expertos, maestros y opinantes.

¿Cuál es el escenario más factible? Bueno, dada la magnitud de la reforma y del modelo, y que difícilmente en tres o cuatro meses de transición podría organizarse un equipo que produzca una nueva reforma, el presidente electo tendría dos opciones: 1) continuar con la reforma y el modelo educativo al pie de la letra (o cercano a lo que ya está cocinado); 2) ordenar una postergación de al menos un año para estudiar el tema. Si el presidente electo proviene de un espectro ideológico y político muy diferente al del candidato del partido oficial, el escenario dos es el más probable. Si el presidente electo proviene de un candidato cercano a la ideología oficial, por ejemplo, un candidato oficial diferente a Nuño, pero cercano a Peña, el primer escenario es el más factible.

¿Qué deben entonces hacer las escuelas, los editorialistas de libros de texto y las autoridades locales? Prepararse para los dos escenarios, pero elegir un paradigma. Pueden desde ahora seleccionar, conductismo o constructivismo, sin importar quién gane. Ya sea con el modelo actual o con un nuevo modelo, la política educativa tendrá, a fuerza, que ubicarse entre alguna de las dos filosofías. En otras palabras, lo que pasa en el aula se queda en el aula.

La reforma educativa que viene: 2020

La Reforma Educativa 2020

La reforma educativa de 2013 tanto del Estado como del gobierno está en crisis. La crisis se origina porque la reforma nació con dos pecados originales: uno, fue una reforma con muy altas expectativas pero con muy poco tiempo para madurar; dos, fue una reforma que se redactó inspirada por un modelo educativo mundial que ya se agotó y superó. La educación mundial de vanguardia va por otro lado.

Un signo de este giro lo representa el siguiente párrafo que extraigo de las palabras del Presidente Obama de Estados Unidos, cuando al pasado 15 de diciembre de 2015 abrogó la de ley educativa Bush de 2001, “Ningún niño rezagado”:

“Las metas de la ley eran las correctas. Altos resultados. Rendición de cuentas. Eliminación de las brechas en el logro académico. Asegurar que cada niño estaba aprendiendo, y no solo unos cuantos. Pero en la práctica, la ley se quedó corta. No siempre consideró las necesidades específicas de cada comunidad. Estimuló demasiadas pruebas durante el tiempo que debía dedicarse a lecciones de clase. A menudo forzó a las escuelas y a las zonas escolares a realizar reformas hechas en serie que no siempre produjeron el tipo de resultados que queríamos ver. Y está bien, algunas veces los esfuerzos de reforma requieren tratar, probar, y si no funciona, uno aprende algunas lecciones, y uno hace modificaciones. Por estas y otras razones, le he pedido al Congreso que se reúna y que realice un esfuerzo conjunto para arreglar la ley. Después de mucho esfuerzo finalmente llegamos a un acuerdo.”

La era de la medición, evaluación, rendición de cuentas estandarizadas, de la centralización en la toma de decisiones educativas y de las competencias ya terminó. Ahora entramos a una nueva era la de la Educación 2020-2050: “engagement”, bienestar y salud de los niños, aprendizaje divertido, motivación intrínseca, clima escolar (ambientes de aprendizaje), clima del hogar, armonía entre la cultura de la escuela y la cultura del hogar, pedagogía ecológica e indígena y evaluación auténtica, son las palabras o expresiones y conceptos que definirán a los sistemas educativos para las siguientes dos o tres décadas. Esto implicará cambios radicales en la formación inicial de maestros, en el trato de maestros entre autoridades y escuelas, en la incorporación de los hogares al aprendizaje, en la vida cotidianidad de las comunidades, en la distribución del poder de decisión, en la forma de administrar tanto las escuelas como las aulas, etc.

Toda reforma educativa de gran alcance desde su diseño hasta su implementación debe diseñarse y aplicarse a partir de un marco de análisis que divida a la reforma en alta y baja política, por un lado, y en estructuras y funciones, por el otro. Con este simple marco de análisis se puede entender y predecir las respuestas de los distintos jugadores y se puede comprender el alcance de cualquier reforma.

En la esencia del nuevo cambio educativo mundial es que el principal insumo para el alto aprendizaje de niños y jóvenes no depende de los cambios administrativos y las políticas públicas que pretenden afectar a las escuelas, sino de los cambios en la forma en la que los maestros, los directivos, los padres de familia y los alumnos engarzan y desarrollan sus relaciones personales, y de la forma en la que se ve la educación. La educación escolar del futuro será más exploración y menos instrucción.

El próximo primero de octubre ofreceré un seminario de un día de duración sobre la Reforma Educativa, presente, futuro y qué sigue. Más información aquí: La Reforma Educativa del 2020 y el Aprendizaje

Hacia una reforma educativa auténtica

Hacia una reforma educativa auténtica

Por Eduardo Andere M.

El adjetivo “auténtico” está de moda en la literatura sobre política educativa alrededor del mundo. El mismo adjetivo ha sido incorporado sagazmente por los académicos como una herramienta para distanciar el discurso científico del discurso político que ayudado por su poder mediático y demagógico ha tergiversado las propuestas de los expertos sobre temas de aprendizaje, evaluación, rendición de cuentas y pedagogía. Los políticos y gobernantes en el mundo tienen una asombrosa habilidad de tergiversar las auténticas intenciones de la investigación académica para parecer modernos, correctos y atinados, y salirse con la suya. De ahí que la academia constantemente responda con una sutileza “políticas auténticas”. Por tanto, ahora tenemos evaluación, rendición de cuentas, formación, participación social, reforma educativa, mérito y aprendizaje auténticos.

img_2129_427

Con ese ánimo a continuación enumero las características que mejor describen o inspiran las políticas educativas auténticas para las escuelas del futuro.

  1. Pobreza. En tanto la causa principal del rezago y deficiencia educativos es la pobreza y no la enseñanza, no hay política de calidad educativa que funcione si no atiende explícitamente el tema de la pobreza de las familias y comunidades de los niños que asisten a las escuelas.
  2. Descentralización. No existe en el mundo auténticamente democrático un sistema educativo tan centralizado como el mexicano. México es muchos “Méxicos” como para atenderlo desde un solo escritorio, no importa cuán importante el escritorio sea. El sistema federal educativo mexicano, parafraseando a Octavio Paz, es una simulación. El argumento de estados y municipios débiles y federación fuerte es producto de un paternalismo centenario que en lugar de propiciar crecimiento ha engendrado conformismo y sumisión.
  3. Comunidad. La literatura sobre las causas asociadas al aprendizaje identifica como los factores más importantes que explican las diferencias en el desempeño entre niños, escuelas, distritos y países, los culturales de las familias de los niños y jóvenes que asisten a las escuelas. Para atender esta realidad existe un número creciente de distritos escolares en el mundo que centran el objetivo de la política educativa en el poder de la comunidad y la cooperación.
  4. Pedagogía auténtica. Existen muchos enfoques, teorías y propuestas pedagógicas en el mundo. Las escuelas exitosas o de clase mundial no son dueñas de la pedagogía exitosa. Existen escuelas tanto tradicionales como progresistas que son exitosas; las hay liberales y conservadoras que también lo son; lo mismo se puede decir de los enfoques basados en competencias o contenidos, centradas en la instrucción o el constructivismo. ¿De qué depende el éxito? De dos factores: quién es el maestro y quiénes son los alumnos. Pero estos factores no se pueden detectar a priori, es preciso que el grupo de estudiantes y el maestro estén integrados en cada nuevo ciclo escolar. Es ahí cuando el maestro, con apoyo del líder escolar, puede discernir sobre la mejor pedagogía para el grupo y cada uno de los estudiantes en turno.
  5. Contexto. No hay política sectorial efectiva sin contexto. Las políticas públicas saben eso pero los políticos no, y con frecuencia dictan políticas magnánimas como regalar artilugios o pintar escuelas, o capacitar a cientos de miles de maestros, o publicar millones de libros desde el centro. También lo hacen con temas como evaluación de estudiantes y de maestros o carrera docente. Bueno. La verdad de las cosas es que la centralización obnubila la precisión y opaca la calidad. No hay forma en la que una política centralizada para un sistema educativo de 36 millones de educandos incorpore los pormenores del contexto. Cada árbol es diferente, cada familia de árboles es diferente y cada uno de ellos existe gracias a un contexto ecológico intrincado y misterioso pero virtuoso. Así son las escuelas.
  6. Evaluación auténtica. La primera década del nuevo siglo fue la década del frenesí de la evaluación educativa en el mundo. Este ímpetu evaluador fue impulsado por dos eventos: la popular prueba PISA de la OCDE y la Ley ningún niño rezagado (ahora abrogada) de los Estados Unidos de América. Con la abundancia de datos que dicha prueba generó, junto con otras pruebas menos populares como TIMSS y PIRLS, aprendimos que la evaluación no mejora la calidad cuando es agregada, estandarizada y obsesionada por el resultado. Por el contrario, la evaluación reflexiva o formativa, la que otorga la oportunidad a un diálogo constructivo entre el director, el colectivo escolar y el maestro evaluado in situ, es la única evaluación que mejora la educación. Dos líderes educativos mundiales, el primero Finlandia por sus escuelas, y el segundo Estados Unidos por su investigación educativa, han reafirmado este año que la mejor evaluación educativa y magisterial es la que parte de la escuela, la localidad y el contexto.
  7. Autonomía auténtica. La política educativa que pregona autonomía escolar significa distintas cosas en diferentes lugares. De nada sirve devolver el poder de decisión de un grupo de funcionarios federales a otro grupo de funcionarios estatales; y de nada sirve entregar autonomía a escuelas que carecen de empoderamiento. El empoderamiento precede a la autonomía, como la autonomía al resultado. Autonomía sin empoderamiento es como un tanque sin oxígeno.
  8. Creatividad y pensamiento crítico. Estas son quizá las últimas marcas de moda del mercado de la educación internacional. La exportación e importación de estos “conceptos” están a la orden del día, y las agencias de intercambio de ideas, conceptos y políticas educativas, las promueven como la panacea del futuro educativo de nuestros niños y jóvenes. Correcto, la idea es buena, el problema es su implementación. Tanto la creatividad como el pensamiento crítico son funciones cerebrales reconocidas como habilidades. Pero la mejor forma de promover la creatividad y el pensamiento crítico es con el arte, el juego, las escuelas ecológicas y la preparación docente en aprendizaje, no en enseñanza. En México, hasta el día de hoy, no hay nada en la política educativa o curricular, que promueva esos insumos.
  9. Mérito auténtico. ¿Qué tanto una prueba estandarizada de algunas horas de duración puede detectar el mérito real de un alumno o de un maestro? Les pregunto a los miles de empresarios de México y el mundo, si una prueba estandarizada debe ser el instrumento crucial para decidir si un empleado es real y auténticamente virtuoso o no lo es. Es imposible saber con precisión los atributos positivos de una persona con una prueba que mide solo habilidades cognitivas limitadas. Es preciso contar con una historia, conocer personalmente al evaluado, saber su trayectoria, actitud, empatía, conexión, trabajo en equipo y resultados sobre varios años. De otra manera, evaluar a una persona mediante un lector óptico no engaña a nadie excepto a los políticos o los ignorantes. El mérito auténtico debe medirse con un conjunto de elementos de manera dinámica de los cuales la prueba estandarizada solo constituye uno de ellos y quizá el menos importante.
  10. Tecnología. Muy poco sabemos de la mejor manera de llevar, utilizar e implementar la tecnología de información y comunicación en las escuelas. Cierto, la tecnología llegó para quedarse, pero no sabemos el efecto que tendrá en nuestros cerebros. Lo que sí sabemos es que la tecnología no reemplaza ni al maestro ni a la escuela, no en los próximo 20 años; también sabemos que muchos artilugios y poca conectividad no viene al caso; también sabemos, que primero debemos saber usar los artilugios y luego regalarlos, y también sabemos que la tecnología no está directa y positivamente relacionada con el mejor aprendizaje. Si todo esto es cierto, ¿porqué los políticos se empeñan en regalar artilugios con dinero ajeno?

Libros EAM 2016