Los mercados y la política: EEUU y México

La Ciudad de Nueva York salió de las fiestas de Halloween y se prepara para las celebraciones del Thanksgiving y de fin de año. El clima en estos días es ligeramente frío entre 9 y 14 grados centígrados, y como siempre, con mucha ebullición en las calles; pero el maratón del 4 de noviembre con un cielo azul y sol radiante, crea un ambiente de fiesta.

Nueva York sigue siendo el destino favorito de propios y extraños. ¿Por qué una ciudad tan sucia, ruidosa, infestada de ratas, apelmazada, repleta de tráfico, y con un metro que a la vez que eficiente es también basurero, recibe a tantos turistas y negociantes? Bueno, en gran parte porque Nueva York es el centro financiero mundial; la capital culinaria del continente americano; la capital comercial del mundo, la capital de editorial y una de las capitales más importante en museos, galerías, música, teatros y centros nocturnos. Justo en la ciudad más integrada del mundo vive el presidente más proteccionista y controvertido de las últimas décadas.

La Ciudad de Nueva York alberga también a la Universidad de Nueva York que aloja al mayor número de estudiantes extranjeros en Estados Unidos, con un total de 17 mil estudiantes de más de 140 países.

Más diverso y global que la Universidad de Nueva York es su sistema escolar. Este distrito atiende a una población escolar que aloja a niños cuyas lenguas maternas suman más de 200, casi el mismo número de países en el mundo. Por supuesto que Nueva York presume tener a una de las escuelas de Estados Unidos que más estudiantes envía a la Universidad de Harvard, esta es Stuyvesant High School, la cual he visitado dos veces, según lo tengo documentado en un par de mis libros.

Nueva York también hospeda al presidente Trump, justo en uno de sus edificios ubicado en la 5ª Avenida entre las calles 56 y 57. Las calles que rodean al edificio están cerradas como si se tratara de un bunker. Eso no quita que decenas de turistas en un momento dado se detengan a tomar fotos del edificio con cara de asombro. 

Escribo estas líneas en la famosa Biblioteca Pública de la Ciudad de Nueva York, una de las más hermosas y visitadas de toda la Unión Americana. Las escribo en una semana singular, tanto para México como para Estados Unidos. Existen en los dos lados de la frontera dos naciones tan cercanas y tan alejadas en todos los sentidos.

Las noticias de la semana en Nueva York, según se lee en el portal del New York Times, son la decisión de Trump y los candidatos del Great Old Party (republicanos) de utilizar a la inmigración y los temas raciales como las “marcas” para las próximas elecciones en noviembre 6. Le siguen otras historias como la masacre en la sinagoga de la ciudad de Pittsburgh y la decisión de Angela Merkel de no buscar la reelección, así como la posible decisión de Hillary Clinton de buscar la candidatura para la presidencia en el 2020.

Los mercados en Estados Unidos, siguen mostrando debilidad, aunque el reporte de desempleo más reciente es uno de los más bajos de la historia documentada. Algunos piensan que este podría ser el final de un largo ciclo de crecimiento en la economía estadounidense. Está por verse. Pero si las elecciones se deciden por el bolsillo de los votantes, el GOP ganará el martes. Sin embargo, las estimaciones apuntan a resultados mixtos; que los republicanos ganen la mayoría en el senado y pierdan la mayoría en la cámara baja.

En México, las noticias de la semana según el portal del Reforma son el resultado de la encuesta sobre el NAIM y la decisión de cancelarlo, y las interminables caravanas de migrantes provenientes del sur de la frontera.

La semana antepasada participé en un seminario en la ciudad de Comitán de Domínguez (hogar de Belisario Domínguez y Rosario Castellanos, organizado por el CRESUR) y deambulando en el atardecer por su pintoresco centro, observé a decenas de familias, todas hondureñas, apostadas en diversos lugares pidiendo ayuda. Es un tema extraordinariamente delicado tanto desde el punto de vista humano como político e internacional. Esta historia apenas comienza para México y EEUU.

Los mercados en México han tenido, un subibaja excepcional en la última semana, de casi colapso el 29 de octubre a una recuperación asombrosa el jueves primero de noviembre. El mercado está nervioso tanto por los acontecimientos bilaterales con Estados Unidos, como por el cambio de gobierno en México el primero de diciembre.

La enorme caída del mercado en la última semana de octubre, es quizá una probadita para el gobierno entrante de lo que pudiera suceder, si los mercados perciben que las decisiones públicas no son positivas. En los tiempos modernos, bueno, siempre, pero ahora más por aquello de la revolución de la información digital, nadie es más poderoso que el mercado, vamos ni los presidentes de sus repúblicas.

Los mercados al igual que los políticos no tienen moral, reaccionan frente a las noticias sin ningún empache ético. Cualquier intención de controlarlos los azuza ferozmente. Las sociedades de democracias imperfectas o incompletas como las de México y Estados Unidos van a vivir épocas difíciles. Si los líderes de ambas naciones toman decisiones con base en sus propias ideologías y no en el bien común, tarde o temprano serán castigadas por los mercados. Si los mercados se alteran y se ponen histéricos, las consecuencias pueden ser desastrosas para toda la sociedad. Por poderosos que sean los presidentes de México y Estados Unidos, en realidad, nadie quiere alterar a los mercados. Un pueblo resentido y un mercado histérico es una combinación fatal para la democracia. Buen gobierno y buena economía, con mercados estables y crecientes, son la mejor fórmula para salir de la pobreza. Para que los mercados estén apacibles los líderes deben ser prudentes.

Gobernar por el pueblo y para el pueblo, no es lo mismo que un pueblo que gobierna. Eso es un oxímoron. El pueblo manda en las elecciones; si mandara siempre los gobiernos saldrían sobrando. Pero un pueblo sin gobierno sería un caos.

Un día en Nueva York

Un día en Nueva York: de las escuelas, ópera y otras cosas

Por Eduardo Andere M.

La Ciudad de Nueva York (NYC): odiada y amada; buscada y evitada; integrada y segregada.Imagen

El sistema educativo de la Ciudad de Nueva York (NYT) es el más grande del país y atiende a 1, 100, 000 estudiantes en 1800 escuelas. Además es un sistema extraordinariamente complejo, pues el 41% de la matrícula escolar proviene de hogares donde el inglés no es la lengua materna, según datos para el 2013. No todos los estudiantes cuyo principal lenguaje hablado en casa no es el inglés necesitan instrucción especial en inglés; pero de ese 41%, o sea 438, 131 estudiantes, 159, 162 requieren instrucción especial o lo que se conoce como ELLs (English Language Learners). De este total, el 63.4% habla español, el 13.6% chino, el 3.9% bengalí, el 3.6% árabe, el 2.5% criollo haitiano, y el 2.1% ruso, más otros 157 lenguajes maternos diferentes. Difícilmente se encontrará uno con otro sistema educativo con una población estudiantil tan diversa que atienda a 161 culturas lingüísticas distintas. El desafío es fenomenal.

A pesar de esta impresionante integración aparentemente la segregación escolar neoyorquina es la mayor de Estados Unidos de acuerdo con un Informe recientemente publicado y elaborado por el Proyecto de Derechos Civiles de la prestigiada Universidad de California en Los Ángeles, UCLA.

Para bien o para mal NYC, según el Índice de Destinos Globales 2013 de Mastercard, ocupó el quinto lugar mundial de las ciudades más visitadas del mundo (después de Bangkok, Londres, Paris y Singapur), pero el primer lugar en términos de ingresos derivados del gasto de sus visitantes.

NYC es mejor conocida como la Gran Manzana.Imagen ¿De dónde proviene tan popular referencia? De acuerdo con la investigación más aceptada el nombre de Big Apple proviene del mundo de los deportes, para referirse al gran premio de las carreras de caballos en la era de los veinte y acuñado por el periodista Fitz Gerarld. Esta teoría, bien relatada en un artículo de Wikipedia: Big Apple ganó homologación institucional cuando el famoso alcalde Giuliani, según la misma referencia anterior, aprobó un ordenamiento que señalaba la esquina de la Calle 54 y la Avenida Broadway, como la Esquina de la Gran Manzana, pues ahí vivió por muchos años J. Fitz Gerald. Eso pude corroborarlo como lo muestra la foto adjunta alusiva.

 

De todo se ve en NYC solo al deambular por un día. Desde un paisaje “al natural” en medio de Central Park, como si estuviera uno en el campo, Imagenhasta una lluvia de rascacielos de la ciudad epítome del urbanismo moderno.

Desde un desfile religioso-político de culturas foráneas, hasta el recordatorio visual de la cumbre de la mercadotecnia y el consumismo iluminados de Broadway; como caminar por Columbus Circle y codearse con Morgan Freeman, o recorrer University Place en el West Village (por ahí por Washington Square, donde nace la Quinta Avenida) y encontrarse recargado en un muro, con celular y cigarro en manos, al desafortunadamente fallecido por sobredosis de estupefacientes el gran actor y director Phillip Seymour Hoffman.

Aquí nace o se catapultan estrellas cuando uno menos lo espera, como en la representación de La Cenerentola de Giacomo Rossini el viernes 25 de abril en el Metropolitan Opera House de Nueva York, durante la cual el Tenor mexicano Javier Camarena, sustituyendo al famoso tenor peruano Juan Diego Flórez en el papel del príncipe Don Ramiro, sorprendió a la audiencia con una representación histórica. Según lo relatan los medios especializados como Radio WQXR o el NYT la respuesta fue tan entusiasta, que Camarena ofreció un Encore (aquí fragmentos de su participación) en la segunda de sus tres representaciones. Según las fuentes citadas esta es el tercer cantante en los últimos 70 años del MET que ha ofrecido un Encore, los otros dos fueron, Pavaroti y el mismo Juan Diego Flórez. El lunes 28 de abril de 2014 Javier Camerena actuaría una vez más en el papel sustituto. Tenía que verlo. Así que sin boleto en mano fui a la majestuosa sala de ópera del Lincoln Center para atestiguar un hecho histórico, o más bien la repetición si acaso sucedía. Para mi sorpresa cuando llegué quedaban dos boletos en la última fila del la sección orquesta. Don Ramiro no es el papel principal y la mayor parte de la obra se juega con cinco otros caracteres principales, donde el más sobresaliente es el de Angelina, La Cenicienta. En fin, no es sino hasta el segundo acto con la interpretación del área “Si, ritrovarla io giuro” que el veracruzano de 38 años de edad sacó toda la casta; el publicó explotó en un aplauso estruendoso con los ¡viva! y ¡bravo! hasta que por segunda ocasión con tres días de diferencia Camarena ofrecía un segundo Encore en el Metropolitan Opera House. Fue emocionante, y por un rato me sentí parte de la historia de la ópera y de la detonación al estrellato en grande de Javier la sensación mexicana de Nueva York y el mundo de la ópera.

Entre ambas representaciones NYC continuaba con sus asuntos de todos los días. Por la mañana del sábado la famosa avenida Madison se vistió de túnica y turbantes para el desfile o marcha anual de la Meditación Sikh, llena de color, pero también de pancartas con mensajes políticos.Imagen

 

A unas seis cuadras del desfile, una pareja de novios colocaba como fondo de su foto ceremonial nada más y nada menos que el impresionante edificio que alberga La Biblioteca Pública de Nueva York, en la Quinta Avenida y la concurrida Calle 42, a espaldas, o al frente, del no menos famoso Bryant Park, y a un costado de Times Square.

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Manhattan, que es uno de los cinco Buroughs (The Bronx, Brooklyn, Queens y Staten Island) o delegaciones de la Ciudad de Nueva York, presume de tener uno de los parques públicos más grandes del mundo, Central Park; y casi todos sus parques son abiertos al público; pero sin duda el más exquisito y bien cuidado de todos, es Gramercy Park. ImagenEl Parque es conocido por muchas cosas, pero resalta una ironía: en su interior yace la estatua de Edwin Booth. Booth es un apellido con recuerdos infames en la historia de la nación estadounidense. Como se lee en la interesantísima historia del parque en Wikipedia el hermano de Edwin, John, fue el asesino de Abraham Lincoln; la fibra más sensible en la edificación de una nación otrora dividida.

¿Deben los parques ser públicos o privados? Bueno, la eterna discusión de los economistas sobre los bienes públicos o bienes comunes y sus externalidades es resuelta por los abogados y los políticos con un decreto de privatización. Yo soy de la opinión que deben existir los dos. Pero la exquisitez de este parque lo hace a uno pensar sobre la capacidad limitada de los gobiernos de hacer las cosas bien o de las muchedumbres de consumir los bienes públicos con mesura. De cualquier manera si algo deben hacer los gobiernos locales en todas partes del mundo es construir o facilitar la construcción de parques y zonas recreativas con todo tipo de modalidades para atender a la ciudadanía sobre todo si ésta se reúne alrededor de círculos familiares o amistosos. Para empezar, o por razones pedagógicas, no debiera existir ninguna escuela sin un parque propio o adjunto.

Uno puede dedicar una vida viviendo en la Venecia de los siglos XX y XXI, donde dos son las lenguas francas, inglés y español. Pero la vida en NY puede ser difícil como en cualquier parte del mundo, o fácil, como en cualquier parte del mundo; no es lo externo sino lo interno lo que hace felices a los cerebros humanos; lo cual contrasta con otros cerebros.

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