Conocimiento del Conocimiento

Conocimiento del Conocimiento

Por Eduardo Andere

“El Giro: cómo el mundo se hizo moderno” (título en inglés: The Swerve: How the world became modern), es un libro extraordinario, “documental”, sobre la inagotable búsqueda del conocimiento a través de los cazadores de libros antiguos en la Edad Media.Imagen

El autor, Stephen Greenblatt, sostiene la teoría de que “el mundo giró en una nueva dirección” a partir del descubrimiento, en la Edad Media, de un libro de la Antigüedad, es una especie de Renacimiento a través de los libros. Y a diferencia de los grandes eventos de la historia, como serían descubrimientos, invenciones o movimientos sociales, El Giro se refiere al rescate de un libro, “enterrado” por 1500 años, y dueño de una visión poética extraordinaria sobre la naturaleza de las cosas.

El libro, The Swerve, es ganador del prestigiado Premio Pulitzer 2012 (http://www.pulitzer.org/bycat/General-Nonfiction) en Estados Unidos. En su propio contexto, el libro se ubica entre la Edad Media y el Renacimiento y relata la historia de un hombre quien fuera secretario apostólico de varios papas hasta que su último pontífice, el Antipapa Juan XXIII (1410-1415) de nombre Baldassare Cossa, fuera depuesto con fuertes acusaciones de inmoralidad, corrupción, violación y asesinato, entre las menos severas.

Imagen

Antipapa Juan XXIII Baldassare Cossa

Poggio Bracciolini fue escribano de ocho papas; despedido después de la deposición de Cossa, su vida cambió radicalmente: de escribano a “cazador”; cazador de libros.

Adicionalmente al relato de la cacería, el libro documenta increíbles pasajes de la historia de la humanidad y las luchas religiosas entre los primeros cristianos y los paganos. Trata también de las injusticias y crímenes en nombre de un cristianismo fanático que no entendía el mundo de la verdad de las letras y los números.

Con viveza literaria El Giro relata la terrible persecución de Hypatia (según la Enciclopedia Británica y Wikipedia, es la primera mujer en la historia, de la que existe información detallada sobre su vida y conocimiento en matemáticas y otras áreas).

Hypatia era una mujer hermosa, educada en las artes, la filosofía, la literatura, la astronomía y las matemáticas, y de acuerdo con Greenblatt, “una de las figuras públicas más visibles de Alejandría” y erudita del museo del mismo nombre. Hypatia muere, arrastrada, lapidada y humillada, luego descuartizada y quemada por una chusma fanatizada por un cristianismo acientífico y oscuro, y como producto de luchas políticas entre cristianos y paganos.

Imagen

Hypatia

The Swerve, es también un repaso de la historia secreta detrás de las puertas que encerraban las intrigas de la vida eclesiástica, sobre todo en las oficinas del papa y la curia, repletas de episodios de corrupción y política dentro de la iglesia y entre la iglesia y los estados de la Europa del siglo XV, en un momento en que la iglesia tenía tres papas autoproclamados.

Pero la historia principal es la de Poggio y su incansable búsqueda de libros de la antigüedad y, en este sentido, junto con otros cazadores de la Edad Media, Poggio fue precursor del Renacimiento del Conocimiento.

Poggio, desentierra la obra de Tito Lucrecio (ca. 99 aC), De Rerum Natura, o Sobre la Naturaleza de las Cosas, con ideas del mundo y el cosmos muy avanzadas para su época: como que “lo sorprendente no depende de los dioses o demonios, o el sueño de una vida eterna, sino del reconocimiento de que los seres humanos estamos hechos de la misma materia [átomos] que las estrellas, los océanos y todo lo demás.”

Los cazadores de libros del Conocimiento son los “Googlees” de la Edad Media: abrieron las puertas del conocimiento para las nuevas generaciones. Son precursores de la difusión del conocimiento que se detonaría casi veinte años después, cuando la Internet de la Edad Media, la Imprenta de Gutenberg en 1436, empezara a funcionar.

Poggio emprende su búsqueda desde Italia hacia los monasterios Suizos en la segunda década del siglo XV, a través de Los Alpes; una incursión difícil pero tapizada de belleza, en una lucha personal por trascender; sin revoluciones, sin armas, sin grandes discursos, pero con un enorme pero silencioso servicio para la humanidad, derivado de pura motivación intrínseca.

Imagen

Poggio

Es un libro que incursiona en la mente de estos frenéticos buscadores del conocimiento que por un libro, daban la vida. El Giro, también nos despliega la vida de siglos de una verdad secuestrada por siglos de conocimiento escolástico, que sólo reconocía como verdad la que descansaba en la palabra teológica. Escribir fuera de la verdad escolástica era cultural, pero sobre todo, políticamente, incorrecto, inadecuado y peligroso. Ahí tenemos el ejemplo del primer Pedagogo del final del Renacimiento y principio de la Ilustración, Comenio, quien en su Didáctica Magna, nos regala una obra adelantada para su tiempo, pero repleta de párrafos religiosos y eclesiásticos; visionario atrapado.

600 años después del descubrimiento de Poggio, las cosas han cambiado. La historia del libro puede dibujarse con varias tintas y estilos. Los libros han pasado de tesoros a basura; han sido amados y despreciados; enaltecidos y humillados; pero han sobrevivido los embates del lado oscuro de la humanidad. Y como en el largo plazo el lado bueno de la humanidad siempre gana, aunque en el corto plazo parecen ganar las causas deleznables, el libro, o más bien, el espíritu del libro, está a salvo; tan grande ha crecido la transmisión y acumulación del conocimiento, que el mismo libro físico está en peligro.

Una nueva tecnología, la digital, tanto en su resguardo como en su transmisión, ha logrado democratizar el acceso al conocimiento sin límites. Las empresas al servicio del conocimiento, tanto las lucrativas (Google) como las altruistas (Wikipedia) han logrado acercar a la humanidad a través del acceso al conocimiento. Sin embargo, la apropiación del conocimiento, y sus parientes cercanos, el aprendizaje, la inteligencia, la creatividad y la sabiduría, no son objeto de un proceso de democratización, todos ellos requieren apropiación.

El conocimiento, se adquiere; y requiere trabajo, perseverancia, método, y, casi siempre, teleología. El conocimiento está en el aire, pero hay que aspirarlo. La digitalización facilita mucho las cosas, pero también las complica cuando uno no sabe por dónde buscar. La impresionante dotación de información colocada en las distintas avenidas y repositorios digitales, tiene muchas cosas valiosas pero también mucha basura. La educación nos ayuda a detectar la basura; y el aprendizaje nos ayuda a edificar y apropiar nuestro conocimiento, nutrir nuestra inteligencia, fomentar nuestra veta creativa, y añejar nuestra sabiduría.

Por ejemplo, ¿cómo le hace uno para investigar un nuevo tema, dentro de un cauce científico? Lo primero es acudir a la biblioteca, física o virtual. Luego iniciar una búsqueda. Google, no es suficiente o es quizá más que suficiente, pues nos arrojaría un inmenso caudal de información que depurarlo podría llevarnos años. Google Scholar, es un filtro que ayuda pero aún arroja enormes cantidades de recursos. Uno requiere buscadores más científicos y sofisticados. Ahí, el conocimiento del bibliotecario ayuda mucho; mucho más que la Internet. Con un buen bibliotecario uno aprende cuáles son los buscadores de trabajos científicos más prestigiados; más certeros. Así, por ejemplo, con la ayuda de un bibliotecario y tres buscadores científicos, he localizado un par de docenas de revistas científicas en las áreas educativas, psicología educativa y pedagogía que reciben el mejor ranking del conocido Factor de Impacto. El Factor de Impacto es una rúbrica (medida) del número de veces que un artículo publicado académicamente ha sido citado por obras publicadas en revistas científicas. Por tanto, es un filtro metodológico estricto y una medición de la importancia de un artículo y una revista científica. Con base en dicho factor y buscadores, he ordenado en ranking un par de docenas de revistas científicas de mayor prestigio con datos al 2014. Entre ellas se encuentran las siguientes: Journal of Teacher Education; Sociology of Education y Learning and Instruction.

La lista completa de un par de docenas de las mejores revistas científicas en el factor de impacto a través de tres buscadores especializados será presentada a los asistentes al seminario de Junio 7 de 2014 (http://eduardoandere.net) donde aprenderemos metodología de acceso al conocimiento a través de estos simples enlaces.

SEMINARIODEEDUARDO

 Conocer requiere esfuerzo

 Aprender requiere proceso

 Inteligencia requiere nacer y hacer

 Creatividad requiere más hacer que nacer

 Sabiduría requiere acumulación de lo anterior a través de los años

 

Fuente de las cuatro primeras imágenes: Wikipedia.

Divergentes y la Educación en México y el Mundo

Divergent y la educación

Por Eduardo Andere M.

Ayer vi la película Divergent; y a pesar de que es una historia épica, futurista, similar a Hunger Games, Harry Potter y el Señor de los Anillos, su conexión con la realidad es mucho mayor.

Es una película ficticia pero no fantasiosa. Es una historia que se puede interpretar y disfrutar con diferentes ópticas. Tanto la película, como el libro, están cargadas de críticas a los sistemas educativos segregacionistas y a los gobiernos absolutistas. En ese sentido, Divergent es similar a The Lego Movie; aunque la última por ser animada, ficticia y fantasiosa esconde más su mensaje, parodia y crítica a los sistemas totalitarios y estandarizados.

Imagen

La mayoría de nosotros vamos al cine o vemos películas en casa o en la red, para distraernos, divertirnos, descansar. Pero cuando las películas tienen una filosofía de vida, social o política, el mensaje se democratiza y se escurre hacia los pasillos de todos nosotros. Son oportunidades que nos permiten ver en dramas las consecuencias de políticas públicas que parecen perfectas, honestas y eficientes, pero que están cargadas de consecuencias sociales y culturales fatales.

Divergent, es una dura crítica a la estandarización de los sistemas educativos, y sobre todo, a las pruebas de aptitud[1], aprendizaje o desempeño, que permite ordenar por listas de ranking a todos los niños y jóvenes, al grado de segregarlos, segmentarlos y estigmatizarlos por siempre, fuera de sus familias y controlados por el Estado.

La película critica también el status quo que se deriva de estas estandarizaciones que además promueven una competencia feroz por salir adelante. Una competencia amoral, insensible, cruel, donde los “incompetentes”, es decir, que no pasan las pruebas, están condenados al olvido, la muerte, y la segregación, o al mundo de los “factionless”. Los “factionless” son aquellas personas que no pasan las pruebas de aptitud, que son rebeldes, o “Divergent” (Divergentes: que discrepan), que no encajan en alguna de las cinco categorías en las que se divide a los jóvenes a partir de los 16 años de edad, según aptitudes “morales” (los honestos en Candor; los altruistas en Abnegation; los valientes en Dauntless; los pacíficos en Amity; y los inteligentes en Erudite).

Beatrice—quien se renombra como Tris—es el personaje principal del libro. Tries quien es personificada por la actriz Shaiele Diann Woodley—recordada por su papel protagonista junto con George Clooney en Los Descendientes—se angustia ante la inminencia de la prueba de aptitud y su decisión de unirse a alguna de las facciones, en las que se divide a los jóvenes. Una vez tomada su decisión a los 16 años de edad no tiene la oportunidad de cambiar; su destino está controlado, sigilosamente, por el Estado, a través de un intrincado sistema de competencia, selección y liderazgo.

Al final, el control del Estado, termina con una ciudad (Chicago) dis-tópica (anti-utópica) donde la élite gobernante controla todo, ordena todo, decide todo, mediante el uso de tecnologías de información y bioquímicas, y la separación de la población de acuerdo con sus “aptitudes” e “intereses”.

En el mundo de la realidad, lo que la película plasma, es el fuerte debate actual entre un Estado movido por la eficiencia, con ideología controladora, donde las élites saben todo y el pueblo nada, y el mundo de la pedagogía, donde el pueblo no existe, pero la persona sí; donde todo gira alrededor del crecimiento personal, la libertad, el deseo de ser y no ser; crecer, buscar y crear. La pedagogía rechaza todo modelo educativo que imponga un trayecto para los niños y jóvenes, sobre la voluntad de los niños y jóvenes de caminar por caminos nunca andados.

Son dos visiones completamente diferentes del papel de la educación: una, la estatista, controladora y eficientista, que decide por los niños, jóvenes y sus familias, y otra, la liberadora, que empodera a la persona para que decida qué hacer y a dónde ir. En la vida real no todo es dramático; pero a veces el drama nos ayuda a entender lo que sucede en la vida real.

Esta es una enorme lección para todos, pero sobre todo, para los ordenadores de sistemas educativos con gobiernos autoritarios en lo político, como algunos asiáticos no democráticos, o autoritarios en lo cotidiano, algunos occidentales que se dicen democráticos. Educar para competir y para ganar, puede tener consecuencias nefastas para los educandos y sus educadores. Si educamos para estandarizar perdemos creatividad, ingenio y curiosidad. Si premiamos el resultado de niños, jóvenes y maestros, con una simple prueba estandarizada, no sólo cometemos una enorme injusticia, sino dañamos virtudes cerebrales como el esfuerzo, la voluntad y la motivación intrínseca.

¿Como padres de familia qué queremos? ¿Niños educados en el autoritarismo mesiánico, o niños educados en la libertad?

Foto: http://veronicarothbooks.blogspot.com/p/books.html

http://eduardoandere.net

[1] http://jasonstanford.org/?p=596

¡Leer es una fascinación; no una obligación!

¡Leer es una fascinación; no una obligación!

Por Eduardo Andere M.

La lectura fascina, fastidia o preocupa.  Fascina a quienes le encuentran valor, belleza, entretenimiento y ansiedad por saber; fastidia a quienes la encuentran aburrida—los mexicanos leemos una hora (en su mayoría lectura chatarra) por cada diez horas que vemos televisión (en su mayoría televisión chatarra). Simplemente contrastemos las visitas al cine comparadas con las visitas a las bibliotecas, o museos (sobre el tema el libro: “La cultura del aprendizaje: hogar y escuela del siglo XXI”). Y preocupa a las autoridades educativas (quienes muy probablemente tampoco lean), por los bajos niveles de lectura de la población en general, incluida la escolar (alumnos, maestros y padres de familia).

¿Qué hacer? Con quienes leen poco, regular o mucho: nada; ellos y ellas, solitos, encontrarán la motivación para la lectura.

Leer no cambia con el tiempo. Observemos las dos imágenes siguientes: Una, la pintura de Corot de 1869: Una Mujer Leyendo

Imagen

Y otra la que yo intitulo “Un hombre leyendo”, (foto tomada por mi), camino a la biblioteca, (Enero 17, 2014; 12 horas; en las calles de la Ciudad de Nueva York).

Imagen

Ambas fotos son muy poderosas; por su arte o por su significado. Pero no importa qué, el tiempo, el espacio, los recursos, la lectura es una fascinación; es descubrimiento, es pasión, es conocimiento, es refugio, es vida.

Con muchos recursos, o pocos recursos, la lectura transporta a los escenarios de la vida, el conocimiento y la imaginación.

Aún así, la lectura no lo es todo; el cerebro aprende y desaprende de muchas maneras. Los hay quienes ven en la lectura un medio de aburrimiento. No todos nacimos o crecimos para leer. No todos encuentran la felicidad en la lectura. Por tanto, no debemos imponer la lectura. Hay quienes prefieren recibir conocimiento, vida e imaginación a través de otros medios: correr, pintar, cantar, bailar, esculpir, saltar, escuchar, en fin, vivir. Por supuesto que leer y bailar no se excluyen mutuamente.

Lo importante es no forzar a todo el mundo a leer, más allá de lo básico para romper la barrera de la ignorancia. Lo importante no es leer más rápido un número de palabras; ni siquiera entenderlas mejor. Lo realmente importante, es abrir el abanico de opciones entre niños, jóvenes y adultos, para aprender más y mejor cada vez; ya sea con lectura, con música, con deportes, con artes, con manualidades, con videos, con amistades desafiantes e inteligentes.

Si tu hijo no quiere leer; no es motivo de angustia; si no quiere hacer nada, preocúpate.

El verdadero enemigo no es la falta de lectura, sino el exceso de flojera.

http://eduardoandere.net

¿Qué somos: mente o cerebro?

¿Qué somos: mente o cerebro?

Por Eduardo Andere M.

No todos los neurólogos aceptan la existencia de la mente; pero ningún psicólogo niega la del cerebro. Suponiendo que mente y cerebro co-existen: ¿quién domina a quién?

No somos seres humanos provistos de un cerebro o de un encéfalo con el adyacente sistema de nervios; somos, por el contrario, encéfalos encubiertos por una vestimenta, epidermis, que le da forma o contiene a lo que hemos llamado “ser humano” . Es una prenda maravillosa que se ostenta en diferentes colores, tamaños, magnitudes y géneros. No es el ser humano el que controla a uno de sus órganos, i.e., el cerebro, sino todo lo contrario.

Si lo pensamos bien, y nos vemos tal y como es la máquina bioquímica que nos da vida y movimiento, en realidad, somos entes encefálicos, como alienígenos que deambulamos por las calles, entre aparadores y cruceros, para comprar vestimentas. ¡Pensemos en ello! No hay mente sin cerebro; pero sí hay cerebro sin mente. Ninguno pensamiento escrito o narrado existe sin un cerebro consciente. Ni siquiera el sentimiento existe, a menos que pensemos en ello. No hay un espíritu flotando por ahí que crea pensamientos y sentimientos, sino más bien una masa material (medible en peso y tamaño) que crea la sensación de lo inmaterial como un escape a la prisión de la materia limitada. En este mundo un pensamiento es una expresión física de un conjunto de conexiones físicas; sinapsis y sinopsis; o sea, patrones o líneas sinápticas que se manifiestan como expresiones sinópticas.

El cerebro es una masa muy compleja y bastante impactante a simple vista, de unos 1300 o 1400 gramos de peso; repleto de células o fibras que llamamos neuronas y sus extensiones o prolongaciones que las conectan y neurotransmisores, neuromoduladores y hormonas que las disparan o inhiben. Se estima que un cerebro humano tiene más o menos 100 mil millones de neuronas con una cantidad mucho mayor (trillones o cuatrillones) de conexiones (de 1000 a 10000 por cada neurona típica), a través de procesos conocidos como sinapsis.

Los avances más importantes en la investigación neurológica a través de nuevas tecnologías no invasivas de observación como resonancias magnéticas o tomografías simples y contrastadas, pasivas o funcionales, así como el aprendizaje o desarrollo de nuevas neuronas (neurogénesis) o nuevas conexiones (neuroplasticidad) observadas en cerebros físicamente dañados que son capaces de recuperar funciones cognitivas y no-cognitivas en áreas o secciones del cerebro que se pensaban dañadas o destinadas a otras funciones, nos permiten deducir el enorme potencial de crecimiento cuantitativo, pero sobre todo cualitativo (selectivo) del cerebro a lo largo de su vida fisiológica.

Pero en el centro del debate filosófico, psicológico y neurológico está la discusión si un ente ciento por ciento material (cerebro) es capaz de crear un ente inmaterial (mente), no tan visiblemente complejo como el primero, pero más complicado.

Si uno es esotérico, por supuesto que lo inmaterial, la luz universal, la fuente universal de toda vida y los ángeles existen; si uno es religioso, existe también el “cerebro espiritual”, que trasciende lo físico y de alguna manera sublima o condena la existencia humana; pero si uno es científico, una masa material es una masa material, que no puede dar pie a una existencia metafísica; en este mundo, la mente es un fenómeno físico, no inmaterial y mucho menos espiritual.

En ese sentido estricto la psicología no es más que una extensión de la neurología. Los traumas, los miedos, las pasiones, los deseos, la euforia, la depresión, el amor, la alegría, la tristeza, el odio, la envidia, y otras tantas cosas, no son más que productos de procesos neurológicos, de neuronas que se dispararon juntas y pegaron juntas. Son patrones de conexiones neuronales derivados de la interacción genética y ambiental a la que están sujetos los cerebros (seres humanos).

En el mundo ambientalista, las experiencias ricas o diferentes de aprendizaje pueden detonar nuevos patrones neuronales, y, por tanto, nuevos aprendizajes, nuevas conductas. ¿Es acaso cierto que el ambiente puede modificar el cerebro? ¿Quiere esto decir que la mente es capaz, por sí misma, de modificar al cerebro? ¿Es la mente más poderosa que el cerebro? ¿Existe el cerebro de Buda? Es decir, que un proceso mental sea capaz de modificar un proceso cerebral. En el mundo de la neurología sí es posible, siempre y cuando el proceso mental sea considerado físico también; o sea, producto del proceso cerebral. Aquí, la mente no es más que un efecto de los procesos químico-biológicos del cerebro. Pensamos lo que somos; no somos lo que pensamos.

Aún en este mundo físico, donde la mente es materia; la mente, que es un efecto del cerebro, por una exquisita aunque infinitamente compleja estructura y función cerebral, es capaz de rebobinar el circuito o cableado cerebral, al intentar nuevos aprendizajes; como caminar para atrás; lavarse los dientes con la mano izquierda si uno es diestro; escribir de derecha a izquierda o aprender un nuevo idioma, o leer un libro nuevo, o caminar y trabajar en lugar de echarse o flojear, o nutrirse saludablemente, o llevar una vida con carga ligera.

El misterio es que el cerebro humano es capaz de crear una fuerza que parece inmaterial pero no lo es, y que es capaz de rebobinarlo como la mano que se pinta a sí misma de Escher; o la imagen que se ve a sí misma, o el ojo que ve lo que ve de Magritte. La mente es el instrumento del cerebro para crear y recrear; para inventar, innovar; modificar patrones. Pero la mente para ser activa requiere voluntad. Y la voluntad es otra de esas creaciones del cerebro que es difícil asir.

Mente y cerebro son la misma cosa y son diferentes a la vez. Las implicaciones de este conocimiento llegan a la educación y a las escuelas de manera lenta pero consistente.  Poco a poco aprendemos cómo aprende el cerebro y qué hábitos mentales pueden ayudarnos a desaprender lo aprendido para aprender nuevas cosas. Cuando un maestro le pregunta a un alumno “¿qué sabes sobre la mejor forma de hacer tal o cual cosa; o qué sabes sobre el contexto de la Revolución Mexicana?” Lo que hace en realidad es recibir información diagnóstica de las creencias (“conocimientos verdaderos o falsos”) del niño. Si sus creencias son mitos, el camino es desaprender. Si sus creencias son ciertas el camino es reforzar. Lo mismo ocurre con nuestros miedos, traumas y angustias; motivación, flojera y actitudes. El psicólogo del aprendizaje trata de escudriñar para llevarnos por un nuevo aprendizaje. En neurología, esto es recablear o rebobinar las conexiones neuronales. Es como administrar el cerebro; o dicho de otra manera, administrar la inteligencia, el conocimiento y el aprendizaje. La creación de ambientes de aprendizaje está en el centro de esta fascinante discusión.

El autor es profesor-investigador visitante de la Escuela Steinhardt de Cultura, Educación y Desarrollo Humano de la Universidad de Nueva York y autor del libro: Teachers’ Perspectives on Finnish School Education: Creating Leaning Environments. Springer. Switzerland. 2014. (http://buff.ly/KvVFBH)