De “lideregos” a liderazgos

Un líder, etimológicamente, es la persona que guía, dirige o va a la cabeza. Es, por tanto, un concepto neutral; no tiene ninguna adjetivación y menos moral. A los líderes entonces los puede uno calificar como líderes morales o líderes corruptos; líderes grandiosos o nefastos.

En el mundo escolar, los directores son líderes, simplemente porque están a la cabeza de la organización; como lo son los directores de las empresas. Pero, por lo general, cuando uno se refiere a una persona como líder, automática o heurísticamente el cerebro lo piensa como alguien con una meta positiva.

Al igual que con muchos otros conceptos, el ser líder como ser educado, no significa tener un rasgo moral, positivo. Por ejemplo, se requiere mucha habilidad para dirigir al crimen organizado o para sintetizar droga, o para diseñar un fraude financiero que engañe a millones de personas como ocurrió con la Gran Crisis de 2008 en Estados Unidos, o engañar a los mismos reguladores gubernamentales expertos en emisiones contaminantes y vender alrededor de 11 millones de carros con aparatos defectuosos como sucedió con el escándalo detonado en 2015 con la Empresa Volkswagen, u obnubilar a los votantes de muchas democracias con líderes que ofrecen políticas y acciones irresponsables en abuso de la ignorancia o falta de información de sus clientelas, como ocurrió con el famoso referéndum Brexit u ocurre con la demagógica campaña política de Donald Trump en Estados Unidos.

Irónicamente estas crisis de liderazgo han llamado la atención de investigadores académicos para revisar los modelos educacionales de universidades y escuelas en el mundo para entender qué se ha hecho mal o qué se puede hacer mejor para formar a verdaderos y positivos líderes que hagan la diferencia.

La tarea de las organizaciones, tanto gubernamentales como particulares o sociales, es buscar a líderes con ciertas características, que al menos avancen los intereses de las organizaciones. Pero los líderes también tienen sus propios intereses y cuando éstos superan a los colectivos, bueno, en realidad son líderes egoístas, es decir, líder-“egos”; un término que he trastocado o corrompido para distinguirlo del término correcto.

IMG_8212En el mundo de las escuelas, con sistemas educativos que se transforman año tras año, porque no acaba de entenderse lo que es importante de lo que no es, el papel de los maestros y directores, como líderes pedagógicos y educativos es crucial para orientar a sus comunidades hacia las bondades de la educación y el aprendizaje.

Para compartir mis propios hallazgos al visitar escuelas y entrevistar, en un lapso de 12 años, a 350 directores de “clase mundial” y estudiar la literatura correspondiente, ofreceré un seminario intitulado Líder Escolar XXI. El evento se realizará en la Ciudad de México los días 15 y 16 de agosto, pero el último día para inscripción a precio reducido es el 14 de julio de 2016. Más información aquí:  Líder Escolar XXI

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