Seminario: Nuevo modelo educativo. Retos para el aprendizaje

Últimos tres días con 40% de descuento por inscripción anticipada.

Imagen de Seminario Puebla Dic 16 17

Los temas: Los cambios de paradigma y la esencia de la pedagogía en la escuela. ¿Cómo cambiar ambientes de aprendizaje para aprender? Aprendizaje, conductismo y humanismo en el nuevo currículo mexicano. Currículo y pedagogía a profundidad. Los enfoques pedagógicos del siglo XXI.

El Seminario Ejecutivo completo: AQUI

Fechas: 16 y 17 de febrero, 2018. Lugar: Puebla, Puebla.

Registro: AQUI (Promotor y más informes: Viridiana Oseguera S. Programa: Seminario del Nuevo Modelo Educativo).

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Seminario: Nuevo modelo educativo: retos para el aprendizaje ideal

Imagen de Seminario Puebla Dic 16 17Los temas del seminario:

  1. Los cambios de paradigma y la esencia de la pedagogía en la escuela
  2. ¿Cómo cambiar ambientes de aprendizaje para aprender?
  3. Aprendizaje, conductismo y humanismo en el nuevo currículo mexicano
  4. Currículo y pedagogía a profundidad
  5. Los enfoques pedagógicos del siglo XXI

El Seminario Ejecutivo completo: AQUI

Fechas: 16 y 17 de febrero, 2018

Lugar: Puebla, Puebla

Primer Costo Reducido (Early Bird): Hasta el 31 de diciembre de 2017

Registro: AQUI (Promotor y más informes: Viridiana Osegera S. Programa: Seminario del Nuevo Modelo Educativo).

Un día cotidiano en la Ciudad de Nueva York

Un día en NYC

Es un día normal de los que la humanidad entera vive en el siglo XXI, en diferentes contextos. No dejo de pensar en las víctimas y horrores de los sismos de México y de la matanza de Las Vegas. Unos ocasionados por actos de la Naturaleza y otros por la maldad de un hombre. Hay una especie de histeria colectiva, que de alguna manera es parte de la vida diaria.

En una de mis tantas rutinas y de tanto shuttle o vaivén entre la Ciudad de México y la Ciudad de Nueva York (NYC), estoy sentado en el segundo vagón del tren LIRR entre la estación Jamaica (cercana al aeropuerto JFK) y la estación Penn en el mero corazón de Manhattan (uno de los cinco distritos de NYC). El tren se detiene a unos dos minutos después de partir de la plataforma. Por el momento nada es inusual. Con frecuencia sucede eso. Mientras tanto, yo sigo concentrado con el devenir del día. Unos minutos después el maquinista dice algo así: “Todos los policías a bordo del tren por favor vengan al primer vagón”. En ese momento el maquinista despertó la atención de todos. Algunos de los pasajeros a mi alrededor empezaron con onomatopeyas. Otros con, “no otra vez”; “y ¿ahora qué?”; “Shit”. No había nada qué hacer, pero esperar. La adrenalina se activó. En cuestión de segundos empezaron a brotar policías no uniformados con paso acelerado a través de los vagones hacia el frente del tren. Fluían uno tras otro, jóvenes y no tan jóvenes, mujeres y hombres, blancos y de color. Por la forma que estaban vestidos uno juraría que eran pasajeros. La amígdala, es decir, el centro neuronal del cerebro donde se activan las señales de alarma para “huir, atacar o pasmar” se activó inmediatamente en mí y el resto de los pasajeros. Pero sin alternativas. Así que todos nos quedamos sentados esperando noticias, sin movernos, observando a través de las puertas que unen vagones. La decena de policías que corrieron al primer vagón obstruían la visión de la acción. La falta de opciones apaciguó mi amígdala y la de los demás. Es algo raro.

Como a los 5 minutos uno de los policías regresó con paso firme del primer vagón y cuando pasaba dijo, “a crazy guy“. Esa fue toda la información. Esperamos unos 10 minutos más entre plataformas. El regreso del policía de alguna manera calmó los ánimos. Minutos después, en el altavoz una voz femenina dijo lo siguiente: “Tenemos que regresar a la estación Jamaica. Sentimos la demora”. Otros 5 minutos y el tren empezó a moverse en reversa. La gente se levantó de sus asientos para salir del tren. Llegamos a la estación y las puertas no se abrieron. Pero justo al principio de la plataforma estaba un grupo de unos 10 policías neoyorquinos uniformados y armados esperando al tren. Ahí estuvimos cinco minutos cuando por mi ventana pasaron los policías con el “crazy guy” (un hombre de alrededor de 35 años de edad, caucásico, con barba y pelo cortos) esposado y flanqueado por dos policías que lo asían por los brazos y otros 10 que los seguían. Hubo cambio de maquinistas. En el tren no se abrieron las puertas para entrar y salir. La gente regresó a sus asientos. Yo no me inmuté. Solo observé y pensé: un día cotidiano.

El resto del día lo ocupé entre caminar y leer. Ahora estoy sentado en el décimo piso de la biblioteca principal de la Universidad de Nueva York. Justo para iniciar más lectura y redacción. Uno de tantos días similares en mi vida, con vista al famoso y popular Parque Washington en Greenwich Village donde nace la Quinta Avenida y cruza la Calle Cuarta. Y a unos minutos de reunirme con la ex-decana de la escuela de cultura, educación y desarrollo humano de la Universidad de Nueva York.

Vista biblioteca NYU Oct 3 17

El niño perfecto en la mejor escuela del mundo

IMG_5059Los padres de familia siempre queremos lo mejor para nuestros hijos. En la canasta de las mejores cosas está la educación. Entonces, por qué no hacemos un ejercicio hipotético en el que papás mexicanos (o de cualquier país) obsesionados por encontrar la mejor escuela para sus hijos, tuvieran la libertad de diseñar dicha escuela con base en las estadísticas publicadas por la OCDE el pasado 12 de septiembre. Veamos.

Si los papás quieren a la escuela con maestros felices por estar bien pagados, tanto desde preescolar hasta media superior, la escuela es la de Luxemburgo, seguida por la de Suiza y la de Corea del Sur. Los maestros de Luxemburgo en cualquier nivel educativo perciben, en el tope de la escala, más de 120 mil dólares ajustados por el poder adquisitivo. Los maestros mexicanos de preescolar perciben, en el nivel tope, 36, 682 dólares anuales. Aunque dramático el contraste, la diferencia se tamiza cuando observamos que los maestros de Finlandia perciben en este nivel y al tope, 31, 492 dólares y los maestros de la República Eslovaca, 14, 126 ajustados.

En primaria, la historia es similar. El maestro mexicano percibe en el nivel tope 36, 682, contra 31, 492 del maestro finlandés y 19, 336 del eslovaco. En secundaria, el maestro mexicano percibe 46, 898 dólares, contra 55, 122 del promedio de la OCDE, 46, 400 del finlandés y 19, 336 del eslovaco.  Así las cosas, pues una buena alternativa es llevarlos a Finlandia, porque más o menos perciben igual que en México, pero obtienen muy altos resultados. El único problema es que tienen primero que aprender finlandés.

Además, no solo quisiéramos maestros felices por el alto salario sino por la baja carga de trabajo, la combinación ideal. Los maestros con la mínima carga de trabajo en preescolar son los mexicanos con un total de 772 horas al año, comparados con un promedio de la OCDE de 1230 horas y una enorme carga de trabajo para los chilenos con 1883 horas. En primaria, los maestros de México trabajan al año en la escuela 800 horas comparadas de cerca con las de los maestros letones que ganan muy poco, pero nada más trabajan 735 horas. Tampoco queremos llevarlos con los chilenos en este nivel pues trabajan 1883 horas. En secundaria el paraíso está en Finlandia con 706 de trabajo al año, contra las abultadas 1167 horas de los maestros mexicanos o abultadísimas 1883 de los chilenos.

Además de maestros bien pagados, con pocas horas de trabajo, la escuela ideal es la que tiene menos estudiantes por clase o grupo. En México en primaria el número es 22 contra el promedio de la OCDE de 21 y el bajísimo número de 16 en Letonia o Luxemburgo. No queremos llevarlos a Chile donde los salones de clase están ocupados por 30 alumnos, el máximo del mundo OCDE. Quizá una alternativa más económica sería llevarlos a Costa Rica que, aunque no es un país de la OCDE, aloja solo a 15 estudiantes por grupo, aunque sus resultados tampoco son muy altos que digamos. En secundaria la historia es un poco diferente. En México el número de alumnos por grupo es 28, comparado con 23 del promedio de la OCDE y 15 de Letonia. Aquí los papás mexicanos quizá quisieran evitar las escuelas de Turquía con 34 estudiantes por grupo, o las de Japón con 32, o las de Corea con 30.

Ahora bien, si a los hijos o a sus papás les gustan las matemáticas, la escuela ideal sería donde enseñen muchas matemáticas. ¡Eureka! Esa escuela es la mexicana, donde del total del tiempo obligatorio de instrucción en primaria el 27% se dedica a las matemáticas contra el 17% en el promedio de la OCDE, o tan solo 12% del total en Dinamarca. ¡Qué horror! Pobres daneses, no han de aprender nada de matemáticas.

En secundaria del tiempo total obligatorio de instrucción, el 14% se dedica a las matemáticas en México, contra un 12% de la OCDE. Por supuesto que no queremos ir a países donde estudian muy pocas matemáticas en secundaria como serían Hungría y Corea Sur, con solo 11% del tiempo, aunque sus resultados, sobre todo los de Corea, son muy altos.

El consuelo es que los mexicanos estudian muchas matemáticas en la escuela. La desdicha es que les va muy mal. Papás, por favor aseguren que a sus pequeños no les guste ni el arte ni la educación física, si es que deciden llevarlos a la escuela mexicana donde enseñan muchas matemáticas. Resulta que el tiempo dedicado al arte y a la educación física en la escuela primaria mexicana es solo del 5% para cada una de las dos áreas o materias. Por supuesto que nadie quisiera llevar a los niños de primaria a la escuela húngara que le dedican 20% de la instrucción obligatoria a la educación física y salud o a Islandia, donde le dedican 19% al arte. ¡¿Pero a quién se le ocurre, hacer tanto deporte y experimentar con tanta arte, cuando existen las matemáticas, las lenguas y las ciencias sociales, la tecnología y otras ciencias?! Lástima que a los estudiantes mexicanos les va tan mal precisamente en lo que más estudian, es decir, español, matemáticas y ciencias. Pero eso es peccata minuta724019117651424

El autor, es investigador visitante en la Universidad de Nueva York.

El nuevo modelo educativo y las elecciones del 2018

IMG_4587No recuerdo un currículo escolar cuya vigencia iniciara tres meses antes de un cambio de gobierno federal. El nuevo plan y los programas de estudio (PPE) de la educación básica publicado por la SEP en el DOF el 29 de junio pasado, entrarán en vigor gradualmente a partir de agosto de 2018, con “doce ciclos lectivos de vigencia mínima”.

La vigencia mínima obligatoria es inusual, sobre todo si consideramos que el PPE es una norma administrativa implementada por un Acuerdo (07/06/17) firmado por el titular de la SEP. Una simple instrucción del nuevo presidente derribaría el modelo educativo de Peña.

Lo novedoso no es el PPE per se. El documento sigue las líneas de las reformas educativas de México desde la década del 2000 y el Acuerdo de Articulación de 2011. También sigue, aunque de manera obtusa, a las dos grandes líneas de reforma educativa del mundo, el conductismo renovado y el constructivismo. El nuevo currículo mexicano se las ha arreglado para navegar entre los dos paradigmas, como si los redactores trataran de mezclar en un cóctel dos visiones opuestas de la educación.

En fin. La pregunta es, ¿qué sucederá? Se aproximan tres etapas por las cuales tendrá que pasar el nuevo currículo. Primera, el destape. En esta etapa, si la educación será el producto que cautive al elector, la única variable de control es para el partido en el poder. El gobierno actual es el único que puede usar a la educación como moneda de cambio, pues la reforma educativa fue lanzada por el gobierno de Peña. En este tenor, el candidato sería Nuño. Para el resto de los contendientes, el tema es completamente exógeno. Nada qué hacer. Ningún otro partido o candidato colocaría a la educación como el tema central de su campaña.

Segunda, el período electoral. Aquí observaremos dos posibles caminos. Si el candidato oficial es Nuño, el ring de las campañas será la educación, “va con todo”. Los candidatos opositores no tendrán más opción que utilizar a la educación como costal de box. A darle duro. La reforma educativa será fuertemente atacada, no por sus méritos y debilidades técnicas, sino por su valor político. Si se desprestigia a la reforma; se desprestigia a su candidato. Si el candidato oficial no es Nuño, la educación dormirá en sus laureles como tema colateral por algunos meses, hasta la siguiente etapa.

Tercera, la transición. Aquí el árbol de decisión se bifurca aún más. Si Nuño es el candidato ganador el PPE se aplicará como está previsto; el juego termina con certidumbre total. Si Nuño no fuera el candidato o perdiese las elecciones, la educación entrará en un impasse. La bifurcación quedaría así. Si Nuño como candidato pierde (recordemos que en la segunda etapa el tema del ring es la reforma educativa), en parte sería por el golpeteo de los candidatos opositores. Ellos habrían expuesto a la reforma educativa a partir de los pendientes estructurales, a saber: pobreza, desigualdad, segregación, centralización, democratización auténtica de los sindicatos, nueva formación inicial de maestros antes de una reforma curricular para estudiantes, descentralización real de la política educativa hacia estados y municipios, la revisión del poder del INEE, etc.IMG_4154

En dicho tenor, el presidente electo, tendría un dilema: ¿Qué hacer con la reforma educativa cuando ya se tienen dos PPE tanto para educación básica como para media superior? Además, sería un modelo que bien podría jalar tanto al conductismo como al constructivismo. Para abundar, el candidato electo debe enfrentar los argumentos de que en la redacción del modelo participaron muchas personas, expertos, maestros y opinantes.

¿Cuál es el escenario más factible? Bueno, dada la magnitud de la reforma y del modelo, y que difícilmente en tres o cuatro meses de transición podría organizarse un equipo que produzca una nueva reforma, el presidente electo tendría dos opciones: 1) continuar con la reforma y el modelo educativo al pie de la letra (o cercano a lo que ya está cocinado); 2) ordenar una postergación de al menos un año para estudiar el tema. Si el presidente electo proviene de un espectro ideológico y político muy diferente al del candidato del partido oficial, el escenario dos es el más probable. Si el presidente electo proviene de un candidato cercano a la ideología oficial, por ejemplo, un candidato oficial diferente a Nuño, pero cercano a Peña, el primer escenario es el más factible.

¿Qué deben entonces hacer las escuelas, los editorialistas de libros de texto y las autoridades locales? Prepararse para los dos escenarios, pero elegir un paradigma. Pueden desde ahora seleccionar, conductismo o constructivismo, sin importar quién gane. Ya sea con el modelo actual o con un nuevo modelo, la política educativa tendrá, a fuerza, que ubicarse entre alguna de las dos filosofías. En otras palabras, lo que pasa en el aula se queda en el aula.

Seminario sobre el nuevo modelo educativo, las nuevas pedagogías y el futuro de la educación

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El Dr. Eduardo Andere ofrecerá un seminario de tres días sobre el nuevo modelo educativo, las prácticas pedagógicas en el mundo, el poder de aprender y el futuro de la educación en México y el mundo. La información detallada sobre el seminario se ubica en: Sobre el Nuevo Modelo Educativo Mexicano: Tres días de seminario. 

Mañana 8 de agosto, último día de inscripción con descuento en la inversión. Cupo limitado.

La educación en México: del pasado al futuro

La educación en México: del pasado al futuro

Desde el año 2003 con la publicación de La Educación en México: un fracaso monumental. ¿Está México en riesgo?l8_med señalé que las cosas no mejorarían pronto. En 2006, ante las críticas de algunos funcionarios, elaboré aún más sobre las premisas y conclusiones del primer libro en México sigue en riego: el monumental reto de la educación.l7_med En este libro revisité los mitos y realidades de la educación en México y lucubré sobre el futuro de la educación para el país más que para las personas. Un poco decepcionado y cabizbajo sobre la calidad de la educación, pero sobre todo con la política educativa, decidí aislarme de este ámbito de las grandes decisiones para emprender un viaje alrededor del mundo que todavía no termina. Durante casi 14 años, he visitado cientos de escuelas de las llamadas existosas, efectivas, de alto desempeño o de clase mundial. También, durante todo este tiempo me he refugiado en los pasillos de escuelas y sus aulas, en las oficinas de directores, en los libros y artículos especializados, en decenas de bibliotecas y en centros de investigación, para tratar de entender a la educación, no desde la perspectiva de los escritorios de los funcionarios ni desde las publicaciones de las agencias gubernamentales como la SEP u organizaciones internacionales como la OCDE, sino de la vida escolar y el crecimiento de los cerebros de niños y jóvenes. En ese retiro aprendí sobre el aprendizaje y literalmente me sumergí en el mundo de la pedagogía y su práctica. En ese intervalo publiqué varios libros sobre la escuela, la enseñanza y el aprendizaje, tales como “¿Cómo es la mejor educación en el mundo?Fotos todos libros EAM editada April 26 16 (1)” y  “La cultura del aprendizaje : hogar y escuela del siglo XXI”. Estos años de viajes y virajes me cambiaron para siempre, en lo personal y en lo profesional. Mi concepción de la educación, cambió; mi forma de ser cambió; mi aprendizaje y la cognición del aprendizaje, cambiaron, y seguramente también cambiaron mi conexiones y circuitos cerebrales. Ahora percibo las cosas de manera diferente. En comparsa trato de entender el mundo de la política pública en los espacios de la educación y el aprendizaje, y todo aquello que los une y los separa. Así, 10 años después,  publiqué, en 2013, una segunda versión del libro La educación en México: un fracaso monumental, pero con el enfoque del aprendizaje.  En esta ocasión la obra se intituló: La escuela rotaLa escuela rota: sistema y política en contra del aprendizaje en México. Aquí recalqué algunas de las conclusiones de mis dos primeros libros y recorrí las reformas de Fox, Calderón y Peña. Mencioné sus propuestas y mis razones de sus límites, asi como las predicciones de su dilución.

Sin embargo, nunca dejé el terreno del aprendizaje per se. Y mis siguientes obras, como los libros sobre Finlandia, o ¿Cómo es el aprendizaje en escuelas de clase mundial?  O mi último libro publicado hace unas cuantas semanas sobre el Director de escuela en el siglo XXI. ¿Jardinero, pulpo o capitán? Portada Director de escuela s xxiofrecen un humilde testimonio de 15 años de periplos y exploración, sobre la fusión de la intricada política educativa con el fascinante mundo del aprendizaje y el crecimiento de los niños y jóvenes. La substancia detrás de este recorrido, tanto en política educativa, como en la vida escolar, en las aulas y en el crecimiento de niños, jóvenes y adultos, a través de la lupa de la reciente reforma educativa en México es lo que compartiré en el Seminario de los días 10, 11 y 12 de agosto en la Ciudad de México.

Quedan pocos lugares disponibles. Inscripciones sujetas a cupo.