¡Leer es una fascinación; no una obligación!

¡Leer es una fascinación; no una obligación!

Por Eduardo Andere M.

La lectura fascina, fastidia o preocupa.  Fascina a quienes le encuentran valor, belleza, entretenimiento y ansiedad por saber; fastidia a quienes la encuentran aburrida—los mexicanos leemos una hora (en su mayoría lectura chatarra) por cada diez horas que vemos televisión (en su mayoría televisión chatarra). Simplemente contrastemos las visitas al cine comparadas con las visitas a las bibliotecas, o museos (sobre el tema el libro: “La cultura del aprendizaje: hogar y escuela del siglo XXI”). Y preocupa a las autoridades educativas (quienes muy probablemente tampoco lean), por los bajos niveles de lectura de la población en general, incluida la escolar (alumnos, maestros y padres de familia).

¿Qué hacer? Con quienes leen poco, regular o mucho: nada; ellos y ellas, solitos, encontrarán la motivación para la lectura.

Leer no cambia con el tiempo. Observemos las dos imágenes siguientes: Una, la pintura de Corot de 1869: Una Mujer Leyendo

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Y otra la que yo intitulo “Un hombre leyendo”, (foto tomada por mi), camino a la biblioteca, (Enero 17, 2014; 12 horas; en las calles de la Ciudad de Nueva York).

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Ambas fotos son muy poderosas; por su arte o por su significado. Pero no importa qué, el tiempo, el espacio, los recursos, la lectura es una fascinación; es descubrimiento, es pasión, es conocimiento, es refugio, es vida.

Con muchos recursos, o pocos recursos, la lectura transporta a los escenarios de la vida, el conocimiento y la imaginación.

Aún así, la lectura no lo es todo; el cerebro aprende y desaprende de muchas maneras. Los hay quienes ven en la lectura un medio de aburrimiento. No todos nacimos o crecimos para leer. No todos encuentran la felicidad en la lectura. Por tanto, no debemos imponer la lectura. Hay quienes prefieren recibir conocimiento, vida e imaginación a través de otros medios: correr, pintar, cantar, bailar, esculpir, saltar, escuchar, en fin, vivir. Por supuesto que leer y bailar no se excluyen mutuamente.

Lo importante es no forzar a todo el mundo a leer, más allá de lo básico para romper la barrera de la ignorancia. Lo importante no es leer más rápido un número de palabras; ni siquiera entenderlas mejor. Lo realmente importante, es abrir el abanico de opciones entre niños, jóvenes y adultos, para aprender más y mejor cada vez; ya sea con lectura, con música, con deportes, con artes, con manualidades, con videos, con amistades desafiantes e inteligentes.

Si tu hijo no quiere leer; no es motivo de angustia; si no quiere hacer nada, preocúpate.

El verdadero enemigo no es la falta de lectura, sino el exceso de flojera.

http://eduardoandere.net

3 pensamientos en “¡Leer es una fascinación; no una obligación!

  1. HOLA ESTOY DE ACUERDO CON USTED, SOY PROFESORA DE EDUCACIÓN PREESCOLAR Y COINCIDO EXISTEN MUCHOS FACTORES QUE INTERVIENEN EN LA EDUCACION Y SOLO A LOS PROFESORES NOS RESPONSABILIZAN.

  2. Eduardo Andere: Primero quiero decirle que tengo a sus libros como libros de cabecera. Aprendo de cada uno de sus artículos y vídeos. Pero en esta ocasión me atrevo a hacer una observación a este artículo. “Si tu hijo no quiere leer; no es motivo de angustia…” Parece que el artículo aborda la lectura como fascinación por los textos literarios, pero hoy día, como dice Emilia Ferreiro, la cultura escrita se ha colado con textos informativos, publicitarios, argumentativos…Leer implica acceder a lectura de una gran diversidad de textos. El enemigo SI es la falta de lectura en la escuela y en la familia porque vivimos en un mundo alfabetizado.
    Saludos cordiales de su angustiado lector Humberto Cueva

  3. Estimado Humberto,
    Muchas gracias por su amable comentario y opinión. Felicidades por su labor en favor de la educación. En realidad el artículo pretende evitar la angustia y la obsesión por hacer que la lectura, más allá de la funcionalidad básica (la cual apoyo ciento por ciento) entre a fuerzas como único medio de aprendizaje. Si a uno le gusta y lo hace fluidamente es un elemento poderoso de aprendizaje; si a uno se le impone (repito más allá de un nivel necesario) puede ser contra-producente y ocasionar el efecto contrario que uno quisiera lograr; pues se afecta la motivación intrínseca.
    Le mando un saludo cordial
    Eduardo Andere

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